Nuestro café no tiene partido
"Las ideologías nos separan, los sueños y la angustia nos unen" Eugene Ionesco Cabalgando sobre los lomos verdes de nuestras montañas, en las que todavía palpita un corazón terco; el del caficultor venezolano. Mientras el sol despliega y esparce su luz como una manta de fuego sobre la neblina, el grano de café se va tornando cereza, y allí -en ese humilde resplandor- se esconde algo más que un cultivo; una memoria viva de una patria radiante de sueños y esperanzas que se niega a desaparecer.
Recordemos por un momento que la caficultura no nació de un decreto ni de una consigna, ni menos aún de un partido político; brotó del sudor, de la paciencia y del amor de su gente, por una tierra que responde solo a quienes saben escuchar su pulso. Hoy, sin embargo; en estos momentos tan convulsionados que copan todos los escenarios,........
