El fraude de la invulnerabilidad: El fin de la hegemonía antimisiles
Ante el evidente colapso sistémico de las promesas tecnológicas de la defensa antimisiles occidental y una paridad operativa creciente por parte de Irán, apoyada por tecnologías comerciales y socios estratégicos, en el presente artículo sintetizaremos el análisis técnico sobre el estado actual del conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos.
Durante décadas, Occidente ha vivido bajo el hechizo de una narrativa de dominio absoluto. Se nos ha vendido una «red de seguridad» impenetrable en Oriente Medio: un entramado de sistemas Patriot, THAAD y Aegis, coronado por la mítica Cúpula de Hierro, que supuestamente transforma a Israel en un Goliat inalcanzable. Sin embargo, para un número cada vez más creciente de analistas, académicos e insiders, este escudo no es más que un castillo de naipes sostenido por propaganda política y espejismos técnicos.
Ted Postol, profesor emérito del MIT y experto en misiles, advierte que no estamos ante un debate de opiniones, sino ante un cambio de paradigma catastrófico. Su tesis es demoledora: los sistemas de defensa occidentales simplemente no funcionan contra los misiles balísticos modernos. No es una postura política; es una conclusión dictada por la dinámica de vuelo y las limitaciones de los sensores.
Este engaño hunde sus raíces en la Guerra del Golfo de 1991. En aquel entonces, se celebró una tasa de éxito casi perfecta de los Patriot contra los Scud iraquíes. Análisis posteriores revelaron la cruda realidad: la tasa de interceptación real fue cercana a cero.
Los Patriot no destruían ojivas; golpeaban restos de misiles desintegrados o, sencillamente, fallaban el tiro. Treinta años después, la industria sigue vendiendo la misma ilusión. Mientras las acciones de Raytheon suben (5% desde el inicio de la guerra), en el campo de batalla real los proyectiles iraníes impactan sus objetivos con una impunidad alarmante.
Tan es así que el gobierno israelí (lo reconoce la reputada revista Israelí 972) ha intensificado de manera significativa la censura militar sobre los medios de comunicación, limitando qué información puede publicarse sobre los ataques y sus consecuencias. En Israel, cualquier noticia relacionada con "seguridad nacional" debe pasar por un censor militar antes de publicarse, y este organismo puede prohibir completamente artículos o exigir que se eliminen partes de ellos. Recientemente hemos visto como vídeos y fotos de los impactos en Tel Aviv, que fueron publicados al inicio de la contraofensiva, han desaparecido de las redes sociales. Las nuevas normas de censura prohíben mostrar en directo interceptaciones de misiles o cohetes por sistemas de defensa aérea como........
