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Atrapados en el pantano iraní: Cuando los millones no compran la victoria

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18.09.2026

A seis meses del inicio de la operación Epic Fury contra Irán, la situación para Estados Unidos puede definirse con una sola palabra: quagmire. Aunque su traducción literal es «pantano» o «cenegal», el término se ha consolidado como la etiqueta perfecta para definir las empantanadas intervenciones militares estadounidenses. Hablamos de esas guerras que se prometen fugaces, pero que terminan eternizándose hasta asestarle una amarga derrota al Gigante del Norte, doblegado más por su propio desgaste que por la superioridad técnica del enemigo. Es, punto por punto, el mismo guion que Washington ya padeció en Vietnam, Afganistán e Irak.

Esta cruda realidad ha llevado a varios líderes militares a advertir al Secretario de Defensa, Pete Hegseth, que prolongar las operaciones a gran escala es insostenible. Según una evaluación clasificada detallada en el Libro de Órdenes del Secretario de Defensa (SDOB) del 14 de agosto, los líderes de los comandos de Europa, el Pacífico y el Sur, junto con el jefe de la Armada, emitieron un «desacuerdo» (non-concur) formal ante las directrices de extender el despliegue de sus fuerzas.

Estas tensiones operativas surgen mientras el presidente Donald Trump mantiene a más de 50.000 tropas en alerta. Sin embargo, las grandilocuentes metas iniciales, que apuntaban a la rendición total y a un cambio de régimen en Teherán, se han encogido drásticamente. Ahora, la urgencia de la administración se limita a intentar reabrir el Estrecho de Ormuz —una vía comercial crucial que nunca había estado cerrada antes de febrero de 2026— y a frenar un programa nuclear iraní que la administración Obama ya había logrado neutralizar en 2016.

El costo de esta inercia bélica es abrumador. Una plataforma de monitoreo (Iran War Cost Tracker) estima que, tan solo entre el 28 de febrero y el 16 de junio, la factura superó los 113.000 millones de dólares. Este masivo nivel de gasto pone al desnudo una de las asimetrías más ruinosas en el campo de batalla: el sangrado financiero de la defensa. Estados Unidos se ve acorralado, obligado a disparar armamento multimillonario para neutralizar enjambres de armas iraníes ultrabaratas, como los........

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