Influencia de la perspicacia cristiana, en la aplicación de la Doctrina del Destino Manifiesto
El Destino Manifiesto, una frase fue acuñada por el periodista John L. O'Sullivan en 1845, quien argumentó que era el derecho divino de Estados Unidos, a expandirse por todo el continente, convirtiéndose en una influyente doctrina política y cultural del siglo XIX, que sostenía que Estados Unidos tenía una misión divina, de expandirse por el continente americano para difundir su democracia y cultura, que justificó la expansión territorial, la guerra con México y el desplazamiento indígena, fundamentado en el tema del dominio y la administración territorial, basado en la Biblia (Génesis 1:28) el versículo donde Dios otorga la bendición y el mandato inicial a la humanidad recién creada: poblar el planeta, cuidarlo y administrar la creación: "Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra."
Ha sido este pasaje bíblico, el argumento fundamental para la justificación decisiva, que animó a los jerarcas estadounidenses a someter la tierra y todo lo que había en ella, incluyendo los seres humanos dueños originarios, de esa tierra que fue sometida por la fuerza. Este mandato bíblico lo interpretaron como una autorización para el control territorial y ambiental, a expensas de las poblaciones indígenas, argumentando que la doctrina afirmaba que la expansión no era solo una ambición imperial, sino un designio de la Providencia, para el desarrollo de la libertad y el autogobierno.
El Destino Manifiesto fue una doctrina por la cual se aplicaron políticas brutales de desplazamiento como el "Sendero de Lágrimas", que denomina una serie de desplazamientos forzados de unos 70,000 indígenas pertenecientes a cinco pueblos aborígenes, (cherokee, muscogee, seminola, chickasaw y choctaw) ocurridos en Estados Unidos entre 1830 y 1850 y, la colonización forzada de los pueblos........
