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Cuando la fuerza telúrica nos conmueve: terremotos que han tatuado con dolor, la Historia de Venezuela

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05.07.2026

Se puede decir que los terremotos existen casi desde el origen del planeta Tierra. Ocurren porque la capa externa del planeta (la corteza) está rota en grandes piezas llamadas placas tectónicas, que se mueven y chocan entre sí y al romperse, producen el escape de energía. Los sismos ayudaron a formar montañas, continentes y separar océanos, y aún la tierra como un inmenso organismo vital manifiesta su telúrica energía, sigue generando movimientos de reacomodo en su rutina natural. Desde momentos ancestrales, los primeros habitantes del Planeta, empezaron a sentir y registrar los terremotos miles de años antes de nuestra era. Según las fuentes consultadas, revelan que el primer registro escrito de un temblor, ocurrió en China en el año 1177 antes de Cristo.

La actividad sísmica ha ocurrido siempre en todo el Planeta de forma natural. En América, muchísimos años antes de la llegada de los conquistadores, habían sucedido terremotos. América siempre ha estado sobre placas tectónicas activas. Las antiguas culturas americanas, no solo sintieron los terremotos, sino que los registraron en sus escritos y códices. Según nuestras fuentes, los mexicas en un manuscrito de hace más de 500 años, el códice Temeriano-Remensis, que hoy se guarda y conserva en la Biblioteca Nacional de Francia en París, relata 12 fuertes terremotos ocurridos en el Valle de México, entre los años 1460 y 1542; Los mexicas, registraron sismos devastadores en el siglo XV. Los terremotos eran llamados tlalollin en lengua náhuatl, se representan con dos signos: ollin (movimiento) y tlalli (tierra).

Las grandes fallas, como el Cinturón de Fuego del Pacífico, causaban terremotos mucho antes de la conquista y colonización. Los movimientos de placas y las rupturas en el suelo, ya existían en toda América, desde el sur de Chile hasta Norteamérica. Los movimientos de tierra naturales, constantemente han dado forma a la geografía de América.

Venezuela es uno de los países con más riesgos sísmicos, del continente americano. Su posición geográfica, situada sobre el complejo límite entre la placa Sudamericana y la placa del Caribe, la convierte en un laboratorio natural, de fuerzas tectónicas, donde se entrelazan fallas activas, como la de Oca-Ancón, La Victoria, Boconó, San Sebastián y la falla de El Pilar; son las principales fallas geológicas, que causan la mayor parte de los sismos en Venezuela. Estos bloques de roca chocan, se deslizan o se separan lentamente a lo largo de los años, acumulando energía que se libera de forma repentina en forma de temblores.

Durante más de cuatro siglos de historia documentada de terremotos sobre Venezuela, se han registrado en todo el país, alrededor de al menos, cien sismos, que han sobrepasado la magnitud de 5.9 hacia arriba, que han producido daños materiales, daños y pérdidas humanas, con un fuerte impacto social en la población, pero en este trabajo solo estoy reflejando, los eventos sísmicos, que han representado mayor complejidad.

Estos movimientos sísmicos, sucesivos, han marcado momentos trágicos, en la memoria colectiva venezolana: han destruido ciudades coloniales, influyendo en el curso de la guerra de Independencia, derribando edificios modernos y cobrando miles de vidas en cada ocasión. Desde estas líneas hago un recorrido de los terremotos más significativos de la historia venezolana, desde los primeros registros históricos del siglo XVI, hasta el devastador doblete sísmico del 24 junio de 2026, analizando ligeramente los contextos temporales, espaciales y las profundas consecuencias políticas, sociales, económicas y culturales que han dejado en cada generación.

En el Siglo XVI se documentan los primeros temblores, en la costa oriental del actual territorio venezolano, entre 1530-1600. El primer registro de terremoto y el primer tsunami, que aparece en los escritos históricos de América, sucedió en Cumaná en 1530, cuando los conquistadores comenzaban a desarrollar su proyecto colonial, en tierra firme recién ocupada. El 1 de septiembre de 1530, ocurrió algo jamás visto en nuestro territorio, desde la llegada de los invasores. A las diez y media de la mañana, según las fuentes consultadas, mientras en Cumaná, llamada por los españoles Nueva Toledo, la primera ciudad principal con mayor continuidad histórica en el continente, fundada en 1515, un sismo de magnitud estimada en 7.1, cuyo epicentro, localizado al oeste de esta nueva ciudad, en el hoy Estado Sucre, generando licuefacción del terreno, un fenómeno que ocurre cuando terrenos arenosos, saturados de agua pierden su firmeza, durante las vibraciones de un terremoto, provocando el hundimiento o inclinación de edificaciones y grietas visibles en la superficie. Pero lo verdaderamente catastrófico llegó minutos después: una ola gigantesca de cinco a siete metros de altura, que superaba, según testimonios de la época, la copa de los árboles más altos del área. Fue el primer tsunami documentado, en la historia de América. La población colonial española, presa del pánico, comprendió que habitaba una tierra inestable y hostil.

Terremoto de Cubagua de 1541: el fin de Nueva Cádiz. Once años después del primer tsunami americano documentado por los conquistadores, otro golpe devastador sacudió la isla de Cubagua. El terremoto, arrasó con Nueva Cádiz, el primer asentamiento europeo, en territorio venezolano actual, donde la explotación perlera, por cuarenta años, fue la fuente de riqueza de los primeros colonos, que nunca logró recuperarse, siendo abandonada por completo. El terremoto sucede el 25 de diciembre de 1541, siendo su epicentro la Isla de Cubagua, hoy Nueva Esparta, produciéndose la destrucción total de Nueva Cádiz y su abandono definitivo, por parte de los españoles.

En el siglo XVII, (1601-1700): el terremoto de San Blas de 1610, Los Andes son estremecidos, 3 de febrero, a las 3:30 p.m., con una Magnitud estimada entre 7.0 y 7.3 con epicentro entre Mérida y San Cristóbal, El terremoto de San Blas, nombrado así por caer en la festividad de ese santo, sacudió los Andes venezolanos con fuerza devastadora. Las poblaciones de Mérida, La Grita,........

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