Cuerpo-territorio, Sufrimiento humano y Alteridad
Aproximación desde la Ética Comunitaria y la Bioética Decolonial.
Desde las epistemologías del Sur Pluriverso, el Pensamiento Crítico Nuestroamericano Decolonial, el cuerpo humano no es un sistema biológico aislado y el territorio un espacio geográfico transable, el cuerpo es nuestro primer territorio, y el territorio es la extensión de nuestro cuerpo. Lo que le pasa al territorio y a la tierra, la Pacha mama: a) despojo, fumigación abusiva, contaminación con agrotóxicos, violencia, se somatiza en el cuerpo como estrés, trauma, sufrimiento humano, malestares sociales, enfermedad, b) No "habitamos" un territorio, somos el territorio. La identidad, la memoria histórica, el inconsciente colectivo, los imaginarios sociales, la subjetividad y los ciclos vitales están codificados en el territorio donde convivimos cotidianamente.
Vivimos en una época de profunda anestesia ética. La modernidad nos ha acostumbrado a mirar el sufrimiento humano y los malestares colectivos, a través de pantallas, estadísticas y expedientes clínicos, despojándolos de su dimensión política y social. Frente a esta "indolencia programada", se vuelve urgente volver la mirada hacia la Filosofía de la Alteridad y la Ética de la Liberación de Enrique Dussel, cruzándolas con una Bioética Decolonial, que no se piense desde los laboratorios del Norte global, sino desde los sufrimientos humanos y malestares colectivos de nuestros territorios sociales de salud, denominados Áreas de Salud Integral Comunitarias (ASIC).
La bioética hegemónica angloeurocéntrica ha operado tradicionalmente desde un marco principista de: autonomía, beneficencia, no maleficencia y justicia, que tiende a la abstracción de los sujetos históricos y a la despolitización de los procesos de salud-enfermedad-cuidados integrales. Al concebir a la persona como un sistema biológico aislado con capacidad de elección singular en un mercado de servicios, dicho modelo invisibiliza las asimetrías estructurales que configuran la vulnerabilidad en el Sur Pluriverso.
Frente a esta medicalización del despojo, se vuelve imperativo articular una matriz epistémica transformadora. En este artículo se examina cómo la Filosofía de la Alteridad y la Ética de la Liberación de Enrique Dussel, en diálogo con una Bioética Decolonial de los sufrimientos humanos y los malestares colectivos, nos permiten resignificarlos. No se trata únicamente de un hecho fenoménico-orgánico, sino síntomas de la violencia estructural e institucional que exige una respuesta desde la praxis y la convivencia comunitaria.
El Cuerpo Sufriente y la fractura del........
