Repetir los errores es seguir haciendo lo mismo en la gestión educativa
Que las nuevas gestiones necesitan un cambio en las conductas es una verdad que se repite mil veces y se le dice a todos los que llegan a niveles de dirección. Y creo que ese consejo nadie lo cumple y generalmente también indispone al aconsejado con el consejero. Quizás venga al caso mencionar una vieja situación de allá en los tiempos de San Juan, cuando a uno de los del grupo que era muy echón, le inventaron que Fidel lo había nombrado su consejero, porque él había enviado una carta al mandatario dándole su opinión sobre lo de Bahía de Cochinos. La mofa era que la designación de consejero se debía a que Fidel supuestamente le respondió diciéndole, cuando yo necesite su consejo se lo pido. Eso pasa cuando se dan consejos sin ser solicitados.
Bien, de todos modos en los recientes nombramientos, se designa a un nuevo Viceministro para la Mejora Cualitativa de la Educación Universitaria. Un buen profesional y persona seria que ha ocupado altos cargos públicos, por lo que debe ser un buen Viceministro. Aunque la Educación en General, Presidenta Delcy y la Educación Universitaria necesitan y con urgencia especialistas en el tema, con amplia experiencia en su desempeño, con estudios avanzados y publicaciones y que hayan hecho de la educación su vida. Sin estas condiciones creo que no es posible o por lo menos muy difícil, salir de la situación en que se encuentran tanto la Básica como la Universitaria, y así vemos que esto se lo dicen a las autoridades muchas personas, inclusive cantores populares.
Si repetimos los errores en la gestión educativa seguiremos teniendo la misma. Más o menos lo que plantea AVERU, cuando señala que si arreglan el problema de los sueldos, se resuelven básicamente los problemas de la educación universitaria. Se necesita un cambio muy profundo porque los condicionantes y determinantes de la educación, ya que tanto en su escenario como en su proceso, tanto en lo nacional como en lo externo han cambiado tan radicalmente que la transformación cualitativa educativa es una transformación profunda, participativa y a largo plazo y con una directriz central, la defensa de la nación y su soberanía que nos legaron nuestros libertadores. Eses es el principio y fin de la transformación educativa en Venezuela. Y no excluir por lo tanto la Historia de Venezuela en todos los niveles.
No es solo que los graduados de todas las instituciones de educación universitaria sean de la más alta calidad y puedan ganar muchos premios internacionales sino que el buen abogado sea también un buen ciudadano y también crea en nuestra soberanía. Lo mismo para el médico, el sociólogo, el arquitecto en fin para toda la comunidad de egresados del tercer nivel. Si las autoridades universitarias y los egresados no creen y practican la soberanía, no hemos hecho nada. Y entender que somos un sistema en funcionamiento, intervenido pero un sistema, donde su eje central de la soberanía es la industrialización y la actividad productiva. Sin industrializar no hay soberanía.
Si por diversas razones no tenemos una persona adecuada para el cargo de la transformación cualitativa, debe pasarse al liderazgo colectivo, donde diversos profesionales educativos conformen un equipo de dirección, mientras se encuentra la solución individual. Definitivamente, debe crearse una comisión especial que acompañe al Ministerio y al viceministerio, pues un tema tan complejo como es la mejora cualitativa de la educación universitaria, aunque se halla creado un nivel específico para ella, no es algo que puede realizar o recaer toda la responsabilidad de esta tarea en una sola persona.
Se necesita mucho más, pues es necesario formular la filosofía educativa de la transformación, los lapsos de tiempo, las etapas, los participantes, los resultados esperados, las relaciones y las experiencias internacionales. Elaborar un Plan de Transformación Cualitativa, que contemple modificaciones y ajustes cada cierto tiempo, para corregir e incorporar nuevas visiones de acuerdo a los avances mundiales y las transformaciones nacionales, que ya vemos que son intensas e inesperadas. En todos los cargos de alto nivel uno cree que los candidatos deben presentar un plan previo de su gestión. En este caso resulta necesario.
Tenemos por ahora tres problemas a resolver para la mejora cualitativa de la educación, el objetivo de la transformación, la persona o personas que la van a dirigir y el plan de transformación.
Hay que agregar a estos aspectos que la educación necesita para que sea una transformación cualitativa, los avances tecnológicos y científicos, que están modificando radicalmente nuestro modo de vivir e inclusive de trabajar y ser. Esos aspectos no pueden quedarse fuera de la transformación, ya que es necesario que desde el Kínder se inicie el manejo de las nuevas tecnologías, la informática y lo digital, que es el medio de trabajo donde les tocará desempeñarse y coexistir.
Surge por lo tanto la incorporación de la Inteligencia Artificial IA, tanto en el proceso de aprendizaje como en el de la enseñanza, ya que ella, así como lo ha hecho el teléfono, se irá incorporando casi sin darnos cuenta en nuestra manera de ser, de comportarnos, de trabajar y vivir, por lo que debe ser parte integral de la educación, de la formación.
Y toda esta transformación no es posible si a lo estructural que hemos mencionado no se incorpora una transformación que podemos llamar supra estructural que es formar a los formadores, para que estén en capacidad no solo de aplicar y enseñar los conocimientos que la nueva educación requiere, sino para participar activamente en ella desde el inicio, aportando con condiciones económicas mejoradas sus puntos de vista y respetadas ampliamente sus posiciones pedagógicas y experiencia ganada en muchísimos de duro batallar educativo.
