El Modelo Epstein: La otra cara del tutelaje sobre Venezuela
Hay cosas y situaciones que aunque sean muy crudas, debemos decirlas como una advertencia para no estar desprevenidos ante ellas, como la siguiente.
Una de las amenazas más crudas que después del ataque del 3 de enero de 2026, lanzó la administración de Estados Unidos fue su planteo de un escenario donde Venezuela sería "tutelada" para controlar sus decisiones y recursos petroleros. A la ocupación con bombas, siguió la ocupación verbal y buscan la ocupación física. ¿Estamos indefensos después de tanta lucha ante estas intimidaciones? Sabemos que con la intervención se busca que Venezuela envíe millones de barriles de crudo a EEUU obligando a reinvertir las ganancias que se obtengan en productos estadounidenses y en otros usos de acuerdo a sus intereses nacionales, no los nuestros.
Con este tutelaje los Estados Unidos evita la ocupación física del país que ya le trajo graves consecuencia en Irak, pues fue muy sangrienta y destructiva y no le trajo un real dominio. Con el tutelaje de todos modos garantizan el dominio del petróleo venezolano, gestionan directamente la producción petrolera en el país y garantizan, tal como está sucediendo, la participación de sus capitales, de todo tipo, no solo petroleros o industriales. De esta forma han inventado un sistema cerrado, se produce petróleo en Venezuela, es enviado para cubrir sus necesidades en ese país y a su vez las ganancias son controladas y puestas al servicio de Washington.
A su vez el dinero no entrará nunca en Venezuela, dentro de un plan más amplio de descapitalización venezolana para no soñar con la independencia, Bolívar y la soberanía, pues Venezuela es obligada a utilizar sus ganancias para adquirir productos de EE.UU. Con ello Estados Unidos deja de ser el campeón de la democracia para convertirse en el campeón de la tiranía.
Este elemento nos permite decir que se está dando fin al sueño americano, para entrar en otra etapa onírica como es la pesadilla degenerada de Epstein. Se pasa así de creer en el "Sueño Americano" según el cual, mediante esfuerzo y determinación, cualquier persona en EE UU podía alcanzar el éxito y la prosperidad, sin importar su origen. Epstein por su parte fue o es, un financiero estadounidense acusado de trata de menores que dicen murió en prisión en 2019 y estuvo vinculado en sus quehaceres a toda la élite de ese país y del mundo capitalista.
Pero algunos señalan que hay una relación directa de Epstein con la política actual de Estados Unidos hacía Venezuela, ya que aunque ha sido desmentido, el “máximo” no ha podido desligarse de las fotos y otros documentos que lo enlazan como socio o vinculado con el perverso Epstein. Su defensa recuerda el cuento de mi amigo ajedrecista que decía que tenía una tía muy querida que trabajaba en un lupanar, pero que era una mujer muy decente.
En base a esto podemos decir que superado el Liberalismo y el Sueño Americano en Estados Unidos, ha quedado algo así como un "modelo de Epstein" oficial o legal para gobernar el país. El término puede ser entendido como un estilo de vida y de política en ese país donde se transgreden todas las normas y leyes para alcanzar de alguna manera sus fines. En el caso de Venezuela se aplica el modelo Epstein diciendo, si tenemos las armas porque no la invadimos y tomamos sus riquezas. Dicho y hecho.
Ahora, más allá de la retórica política o promesas económicas las familias venezolanas enfrentan un alto riesgo con el tutelaje de los Estados Unidos y su modelo Epstein de gobierno, al poner en peligro su vida familiar. Porque los soldados y administradores que vengan, incluso sus intermediarios, son portadores integrales de la ética y la moral que Epstein sembró en la elite de Estados Unidos, basada en el principio del placer llevado hasta lo absoluto, la manipulación de personas y partidos y el desprecio por la ética pública y quienes la sostengan.
Y en la realidad social de Estados Unidos en este 2026, Jeffrey Epstein no es solo un nombre asociado a crímenes individuales, sino que representa un fenómeno estructural que las investigaciones y la opinión pública denominan el "paradigma de la élite financiera" y que nosotros llamamos modelo.
Para aprovechar su estadía en Venezuela el grupo invasor ya deben estar localizando en este paraíso tropical, sus representantes locales, enclaves excepcionales para crear islas privadas o barrios cerrados donde las obligaciones legales y sociales sean mínimas o toleradas por las autoridades del sitio.
También buscarán establecer o renovar conexiones en la política, los negocios y otras actividades para evitar la visibilidad y creando una red que facilite la explotación de menores y también muchos mayores.
Es tal el vínculo que se ha dado entre el depredador sexual y la política, que en Estados Unidos se ha creado el término “Operación Furia de Epstein" para referirse a intervenciones militares o políticas agresivas, como las dirigidas hacia Venezuela, que les permitiría ampliar la cobertura de sus acciones.
Así que con el tutelaje el monstruo está aquí, viene en sus barcos, sus aviones, sus funcionarios, como la realidad social que es en EE UU y representa la invalidación de las instituciones frente al poder desmedido del dinero y el sometimiento de Venezuela a una nueva barbarie, esta vez incluyendo a nuestros niños. Y creo que las familias venezolanas están indefensas ante ese fenómeno.
