Conferencia Episcopal Venezolana, como siempre: Meando fuera del perol
La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) ha publicado un comunicado con motivo de cumplirse un mes de los devastadores terremotos del 24 de junio de 2026. Usando títulos como “Samaritanos, testigos de la esperanza”, los obispos convocaron a jornadas de oración, activaron redes de Cáritas y agradecieron al Papa, a iglesias hermanas y a la comunidad internacional.
Todo suena piadoso, pero, como casi siempre, su mirada revela una miopía social profunda y una desconexión que raya en lo perverso cuando se considera su formación, hombres que invierten diez o más años entre seminarios, licenciaturas, maestrías y doctorados en teología, sociología pastoral y ciencias sociales no pueden ignorar la dinámica real de una catástrofe como la sucedida en Venezuela. Sin embargo, sus textos priorizan la denuncia genérica de posibles “errores del pasado” y la gestión de ayuda a través de estructuras eclesiales, mientras minimizan o invisibilizan el rol protagónico del pueblo organizado y la respuesta estatal inmediata. Esa omisión no es inocente, pero es una forma elegante de distanciarse de los cristianos del pueblo —la inmensa mayoría católica popular— que son quienes realmente cargan con la cruz en las calles.
En cualquier........
