Otra dimensión de la independencia: la cognitiva e intelectual
Escribo este articulo motivado por la forma tan sutil como la narrativa del enemigo nos penetra,
y asombrado por como compañeros bajo toda prueba asumen y difunden narrativas
que expresan claramente las políticas de la ultra derecha nacional e internacional
El 3 de enero sufrimos una humillante derrota y perdimos nuestra independencia. Desde ese día somos un país ocupado y tutelado. Las grandes decisiones las toman los EE.UU. El destino del país se decide en Washington y Miami.
Pero no sólo estamos ocupados militar y políticamente, también ideológicamente. La guerra para controlar las mentes (guerra cognitiva), no se libra con armas, misiles y tropas, sino con ideas, símbolos y narrativas que se difunden a través de los medios de comunicación y redes sociales, pero también de una estructura educativa y cultural construida para la sumisión. Escuelas y universidades que no transmiten pensamiento crítico y forman profesionales orientados al individualismo y al consumo, con poco sentido de compromiso social. Como dice Buen Abad, la dominación contemporánea exige sujetos que no sólo obedezcan, sino que deseen obedecer; que no sólo consuman mercancías, sino que internalicen los códigos que las legitiman como horizonte de vida.
La guerra cognitiva busca el control de las percepciones, los deseos y los marcos interpretativos. Actúa como un "caballo de Troya cibernético" que se introduce en nuestra cotidianeidad sin que nos demos cuenta y bajo la apariencia de neutralidad tecnológica, informaciones banales, entretenimiento, para reconfigurar desde dentro las condiciones de la conciencia y abrir las puertas a la dominación.
Por el contrario, desde el pensamiento crítico se busca la "independencia cognitiva" para recuperar la capacidad de procesar la realidad sin los filtros que imponen los algoritmos que controlan las redes sociales y sobre todo para no repetir las narrativas que impone la clase dominante. Es realmente preocupante ver como se reproducen masivamente "narrativas" que no expresan la realidad de los hechos, pero que son necesarios para consolidar o construir matrices de opinión funcionales a los intereses del sistema.
Lamentablemente esa batalla la estamos perdiendo. Es una batalla que se libra cada día en nuestras mentes para definir quiénes somos y que pensamos. Su objetivo es controlar la sociedad y la vida, a través del control de las ideas y formas de entender la realidad. Su propósito es el control del pensamiento y el dominio de la mente humana. Formar un "sentido común" que exprese los intereses del capital y de las clases que dominan la sociedad. Hacernos pensar y hablar como "ellos" quieren. Que repitamos sus ideas y narrativas, para controlarnos sin........
