Mi nuevo emprendimiento ¿Otro ejercicio académico? (I)
Era una mañana fresca con caricias de brumas marina. Rayaba el alba y principiaba el astro rey a calentar el delgado aire. El eco de las olas, al unísono graznido de bandadas de aves marinas, alzan su vuelo al cromático lapislázuli para descender en picada y acechar un buen manjar. En la lontananza, se oteaba el peregrinar de viajeros en la vía cementada que conduce al embarcadero de naos, emprendiendo el vadeo de la travesía por el ancho mar azul hasta la rada de la tierra firme, en las proximidades de la landa yerma Península Oriental. Así, comenzaba el día en el paraninfo de nuestra alma mater. Horas más tarde, culminaban las actividades propias del Epicúreo. Su deidad Helios, tardo languidece en brazos de Morfeo. El impetuoso farolero se dispone a encender la luz que centellea, mientras se disponía el cambio de guardia en el recinto de las luces y el ocaso a mi espalda. En ese momento, fui abordado por dos prestigiosos consortes, empecinados de la enotecnia e invitándome al ágora del paraninfo a catar su nueva........
