Trump a los 80 sigue con el narcisismo y el culto a la personalidad
"El hombre absurdo es el que no cambia nunca"
El comportamiento de Donald Trump, es relativamente comparable al de una artista de la farándula en plena decadencia, porque farandulea más de la cuenta para mantenerse en los titulares de los grandes diarios estadounidenses y poco le importa hacer el ridículo, ya que, esa es su manera de actuar y le permite engrosar su currículo y carta de presentación en una sociedad, que vive en medio de la violencia y los escándalos faranduleros y poco les importa ver más allá de sus propias narices y por momentos aplauden cualquier ridiculez inventada para entretener.
Trump, en medio de sus delirios de grandeza y pieza principal del imperialismo para frenar su caída lenta, pero indetenible, ha venido recurriendo a increíbles decisiones, que no cambian nada, pero demuestran sus paranoicos momentos mentales, hasta elevar su narcisismo a las alturas,........
