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Mérida: Gisella Rubilar la herida política y social que aun duele

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09.03.2026

Era 8 de marzo del año 2014, ese día desde bien temprano -madrugada- salimos junto al Gobernador Alexis Ramírez, trabajadores de las instituciones y el pueblo a limpiar y recoger cada barricada colocada en la Av. Las américas y la Av. Los próceres, no sólo llevábamos palas, bolsas, camiones para limpiar, llevábamos el coraje y la valentía para combatir el fascismo que había implantado la oposición -su agenda violenta- apenas comenzaba.

En cada paso que dimos ese 8 de marzo estaba la fuerza y la determinación de extraordinarios camaradas que decididos salimos como un solo equipo al combate. Limpiamos cada escombro, levantamos barricadas, confrontamos el odio que en medio de los esfuerzos se dejaba colar entre las cenizas. Ese día reafirmamos el carácter movilizador de los chavistas y nuestra esencia como revolucionarios, porque somos militantes de la paz.

Después de una extraordinaria jornada, llegó la tarde, los merideños de esas zonas estaban tranquilos, las calles limpias, el libre tránsito, los peajes peatonales habían desaparecido, nos manteníamos alerta ante la recurrencia de la violencia. Y efectivamente volvieron, los financiados y los financistas del odio, la oposición extremista junto a los EEUU jugaban a derrotar el gobierno con guarimbas y barricadas, ese pretendía ser su muro de contención político, no midieron las consecuencias.

La noche de ese 8 de marzo en la intercesión entre la Av. Los Próceres y la Av. Ezio Valeri habían colocado nuevamente barricadas, reincidió la violencia; pero los vecinos cansados salieron a limpiar, a despejar las calles y avenidas, no querían ser víctimas del secuestro colectivo que imponían estos absurdos terroristas. Entre los vecinos y camaradas se encontraba Gisella Rubilar quien valientemente estaba ayudando, sin pensar por un segundo que ese sería su último combate en vida por la vida.

Si... Gisella estaba combatiendo por la vida, por la sana convivencia y por el derecho de vivir en paz, Gisella siempre fue una militante de las causas justas, Gisella fue una luchadora incansable, una Chilena que aprendió amar a ésta patria como suya. Esa noche, un disparo le arrebato su vida! La artesana, madre, hija, educadora y mujer valiente era herida de bala un día en que las mujeres conmemoramos los derechos políticos, ese 8 de marzo, a Gisella le arrebataban la vida y el derecho de luchar.

La historia sobre este caso me conmueve, porque sus más cercanos amigos, familiares y compañeros de lucha hicieron todo para que la justicia llegará. Pero la justicia huyó, corrió hacia adelante, pudo más las ONG con sus tentáculos en el sistema de Justicia que la propia razón. El asesino fue absuelto por una jueza provisoria, fue considerado preso político.

Recuerdo que fui a uno de los juicios, vi el rostro de la canalla, de esos que se esconden detrás de las turbulencias políticas para asediar, amedrentar, perseguir y asesinar.

Hoy nos llega la Ley de Amnistía, esa que nos invita a pasar la página, a escribir una nueva historia, a reencontrarnos en un abrazo y reconocernos como venezolanos; ésta Ley fue aprobada por mayoría de la AN para sanar las heridas que van quedando por decisiones políticas absurdas. Pero hay heridas que no sanan solo con la aprobación de leyes, con el aplauso en un recinto asambleario o con comisiones de dialogo y paz, las heridas políticas y sociales que dejaron las guarimbas del 2014 y 2017 sanaran el día que tengamos un sistema de justicia verdaderamente justo.

Cada vez que hablo o escribo sobre Gisella Rubilar tengo la misma certeza de siempre, el perdón no llega solo, la justicia y el perdón son dos caminos que no pueden bifurcarse; hoy no escribo solo por Gisela, sino por los 21 merideños que fueron asesinados en las guarimbas de 2014 y 2017, algunos de ellos vi caer frente a mí en aquellos tiempos difíciles.

Hoy día internacional de la mujer, recuerdo a Gisella Rubilar y con ella la lucha de tantas mujeres perseguidas y asediadas por la violencia política.

Amnistia SI. Olvido NO.

Justicia SI Olvido NO.


© Aporrea