Propuestas para que la nueva ley de universidades sea verdaderamente nueva. Cuarto y último. Por ahora.
Se avecina una nueva ley de universidades y rememoro el vacatio legis que el presidente Chávez le aplicó a la ley orgánica de universidades de la Asamblea de 2008 —la Asamblea roja rojita—, pues recordemos que en el 2008 la oposición, causa de los males republicanos, se negó a participar, quedando como la guayabera.
Aquella ley, sin firma presidencial, contemplaba el fin de la autonomía tradicional y la nueva rectoría del Estado, pues planteaba la educación superior como un servicio público, calificativo que hacía que se rasgaran las vestiduras muchos profesores universitarios ortodoxos, tanto así que me recordaron a Anás y Caifás interrogando a Jesús.
Aquella ley desaprobada por Chávez —y hay que ver lo que eso significó para el chavismo todopoderoso en una asamblea exclusiva— proponía una modificación radical del sistema de elección de autoridades y del cogobierno, pues eliminaba la ponderación tradicional y se equiparaba el valor del voto de profesores, estudiantes, empleados administrativos y obreros, desatando la ira de los gremios profesorales, pues las autoridades las elegirían los estudiantes y no los........
