No pudieron contigo y no podrán con nosotros
La eliminación del líder causa un colapso inmediato cuando este es un autócrata. Sin su figura, no hay órdenes, el grupo se desmoraliza y la cohesión se desvanece, ya que los llamados al relevo pueden no tener las mismas metas o estrategias. Por el contrario, cuando el líder desaparece y la estructura está regida por una meta colectiva o una ideología clara, lo más seguro es que aparezcan nuevos líderes.
En una explicación metafórica: si a una serpiente se le corta la cabeza, la culebra muere; pero cuando se trata de una hidra —ser mitológico, pero también real, pues existe el hidrozoo de agua dulce—, al cortarle una cabeza le surgen más.
Cuando Chávez muere a los 58 años de un cáncer extraordinariamente agresivo que se desarrolló en apenas un año, la Revolución Bolivariana no murió con él. Se sostuvo, se aferró a una meta, a un sueño y a una doctrina bolivariana. La revolución aguantó la arremetida de la oposición interna, a todas luces comandada y financiada por el gobierno de los EE. UU. El ataque fue feroz, impúdico y costoso. No les importó destruirlo todo, desde los semáforos en las calles hasta las familias más humildes. Utilizaron todo cuanto estuvo a su alcance: campañas de desprestigio, destrucción de la moneda nacional y confabulación con gobiernos extranjeros hostiles a Venezuela. Hicieron cuanto pudieron para que cualquier persona que se declarase chavista fuese execrada, marcada y hasta humillada dentro de su círculo social e incluso dentro de su propia familia.
Sin embargo, es más que........
