Huele a azufre, mie... y sangre
«Producir es vencer» es una frase coherente; la demostración es que, a pesar de haber pasado la pena ajena de ver a un mequetrefe autoproclamarse presidente de la República y el susto —pues no es para menos— de verlo apoyado por los EE. UU., la Unión Europea y los otrora gobiernos hermanos latinoamericanos complotados en aquel extinto Grupo de Lima, en estos momentos producimos mucho de lo que necesitamos con insumos totalmente nacionales. Esta es una realidad que cualquiera puede constatar leyendo la procedencia de los empaques de muchos alimentos.
No hemos vencido, por supuesto que no, pero ya comemos, con penurias y limitaciones, algo más que sardinas, auyama y lentejas; estas últimas importadas por Saab, hoy secuestrado por los azuzadores fracasados.
El texto anterior es un extracto del artículo Autodestrozarnos el salario, escrito por mí y publicado amablemente por Aporrea el 20/11/2021.
Tengo todos mis escritos en un solo archivo, así que simplemente aplicando un comando de búsqueda puedo asegurar que solo esa vez me referí a Alex Saab. Es un ciudadano a quien no juzgo para nada; pues, aunque me cause problemas o levante críticas, al contrario, le agradezco mucho todo cuanto pudo hacer por la paz en Venezuela entre los años 2014 y 2020.
Comimos, mi familia se alimentó con lo importado como «caja CLAP», y aunque el concepto era crear «comités locales de abastecimiento y producción», lo contundentemente cierto fue que se creó una organización local........
