La incursión imperialista sobre Venezuela
Despejando dudas y aclarando sombras
En primer lugar, quisiera dejar claro que no soy un experto en el tema militar, no cuento con el suficiente léxico y el amplio conocimiento que me pudiese permitir hacer disertaciones precisas sobre el delicado tema de la incursión a mi patria, Venezuela, y el secuestro de nuestro Presidente Constitucional Nicolás Maduro y su señora esposa, la Primera Dama de la República, Cilia Flores, por parte de fuerzas militares y mercenarias imperialistas.
Otro punto que también quiero dejar claro, a quien en algún momento pueda leer estas líneas, es que refiero el tema desde mi yo íntimo y personal, mi yo socialista convencido y revolucionario, mi yo de hombre de izquierda que en algún momento de su vida tuvo el honor de vestir el mismo uniforme de nuestro Comandante Supremo Hugo Chávez; hijo y heredero de los hombres y mujeres aguerridos y valientes que nos dieron la libertad y la revolución, y que, con 58 años a cuestas y una humilde experiencia acumulada, considero poco probable que resulte engañado por algún discurso, por muy elocuente que parezca. Es desde allí, desde mi espacio introspectivo, donde paso a exponer mi punto de vista.
HACIENDO HISTORIA:
A manera de marco referencial es necesario recordar de qué material estamos hechos los venezolanos y venezolanas, en qué fragua fuimos forjados para la lucha permanente por la libertad, a qué costo somos libres y por qué somos revolucionarios.
Transcribo un extracto de una carta dirigida a la Real Audiencia de España por parte del Capitán General español Domingo de Monteverde, como consecuencia de la derrota realista en la Batalla de Maturín de 1813: "…La situación en estas Provincias ha tomado un giro tan funesto como inesperado. Los rebeldes, que antes juzgábamos como gavillas desorganizadas, han desplegado una superioridad táctica y un entusiasmo que no puedo sino calificar de asombroso. Se mueven con una celeridad que mis tropas, agotadas y desprovistas de lo necesario, no pueden igualar... la disciplina y el arrojo de sus jefes han superado nuestras previsiones, logrando ponernos en la más estrecha retirada…"
De igual forma, nuestro Libertador Simón Bolívar, el 7 de octubre de 1818, dirigió una carta al agente especial de los Estados Unidos John Baptist Irvine, a través de la cual manifiesta nuestro compromiso irrenunciable a mantener la soberanía, la libertad y la independencia. Cito un extracto: "...defendiéndonos contra la España ha desaparecido una gran parte de nuestra populación y el resto que queda ansía por merecer igual suerte. Lo mismo es para Venezuela combatir contra España que contra el mundo entero, si todo el mundo la ofende".
LOS HECHOS:
Narran los hechos, o narramos los hechos quienes los vivimos de una u otra forma, que la madrugada del día 3 de enero del 2026, Fuerzas Especiales "Delta Force" del Ejército de los Estados Unidos ejecutaron una incursión aérea sobre las ciudades de Caracas, Los Teques, Maracay, La Guaira, Higuerote y Charallave.
Ya a mediados de la mañana del mismo día 3, se manejaba, en el espectro de los rumores, la información de que se desconocía el paradero de nuestro Presidente y su señora esposa; información posteriormente confirmada por la Vicepresidenta Ejecutiva de la República, Delcy Rodríguez. En lo personal, hasta ese momento, tenía la certeza de que ambos se encontraban a buen resguardo en algún lugar seguro, protegidos por sus anillos de seguridad. Lamentablemente, después de mediodía se despejó toda incertidumbre, la información inicial se transformó en una noticia mucho peor: Nuestro Presidente Constitucional Nicolás Maduro y su señora esposa, la Dra. Cilia Flores, habían resultado capturados y extraídos, o empleando la mayor precisión léxica, habían sido "secuestrados" por el enemigo y trasladados fuera del país en uno de los helicópteros incursores, con rumbo presumible a los Estados Unidos. Todo lo demás, las imágenes de su captura, las declaraciones del demente frontotemporal, Donald J. Trump (a quien en lo adelante lo identificaré por las siglas de su patología clínica demencial, DFT) y su séquito neonazi, no forman parte de este análisis, salvo una excepción, que me permito transcribir de una de las declaraciones que este malévolo ser rindió ante los medios de comunicación desde su palacio frenopático de Mar-a-Lago:
"Fue una ejecución impecable, absolutamente impecable. Nuestros generales hicieron un trabajo fantástico. Fue una operación de precisión quirúrgica, la más limpia que se ha visto jamás. Les dijimos que queríamos una misión limpia, sin la pérdida de vidas civiles inocentes, y eso es exactamente lo que logramos… El pueblo de Venezuela está a salvo hoy porque Estados Unidos actuó con una competencia que es, francamente, de otro nivel. No hubo bajas estadounidenses y se protegió la integridad de la ciudad."
LA MENTIRA CUESTIONABLE:
Ahora bien, para no extenderme más allá de lo absolutamente necesario, desnudo la falsedad de las declaraciones del DFT, en los siguientes puntos:
Una ejecución "absolutamente impecable":
Para que una operación militar sea "absolutamente impecable" tal como la consideró el DFT, deben cumplirse, al menos, los siguientes objetivos:
a) Precisión de blancos objetos del ataque: Clasificación: OBJETIVO NO CUMPLIDO. Fueron atacadas y destruidas zonas residenciales, con daño a viviendas y patrimonio particular de civiles, al menos en El Hatillo, Ciudad Tiuna y La Guaira, estimándose de acuerdo con versiones oficiales, la afectación de más de 400 viviendas (apartamentos y casas). De igual forma fueron atacadas y destruidas instalaciones del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) en Los Teques, los aeropuertos civiles de Higuerote y Charallave, así como almacenes y depósitos de........
