Venezuela no es Irán
Recapacita. Piensa en tí mismo, en aquellos con quienes te relacionas, y llegarás a la misma conclusión que un servidor. Desde la firma del desastroso Paquete Económico con el Fondo Monetario Internacional en febrero de 1989, nunca como ahora había experimentado nuestro país un sentimiento tan unánime de desconcierto, rabia contenida y repulsión de que otros decidan por nosotros.
En octubre de 2025, según consulta de Hinterlaces, 83% de los encuestados afirmó que estaría dispuesto a enfrentar una invasión militar extranjera. El ataque llegó, se nos negó la posibilidad de resistir, y enfrentamos ahora una invasión invisible. Una Planta Insolente del Extranjero que casi no aparece en pantalla, pero que nos pisotea, aplasta uno tras otro los atributos ejecutivos, legislativos, judiciales y morales de la soberanía, nos roba en un solo semestre petróleo por valor de 13.000 millones de dólares que nadie sabe dónde están, y remodela nuestro país para que el latrocinio continúe indefinidamente.
Junto con el saqueo, sobre Venezuela ha caído un manto de opacidad que relega al misterio todo lo que importa, salvo una que otra voz que infiltra medios informales. María Alejandra Díaz Marín nos advierte desde Colombia sobre el intento de remoción de todos los límites constitucionales que obstaculizan el saqueo. Mario Silva contrasta lo que decían y ahora dicen los políticos. Ramsés Reyes confiesa que “escupe sangre”. José Sant Roz proclama en Ensartaos: «Me........
