Mentes maestras, más allá del planeta y los recuerdos
**"Vivo mis pensamientos en mi mundo silvestre: el mundo onírico y el llamado 'exterior o físico', no se delimitan fronteras, es el mismo."
El juego de la mente a través de un tiempo que no existe y un espacio que está en discusión.
Aún fresco y se me repite en el diario del recuerdo esa imagen de mi padre, el gran Don Pietro: en su casita de Mamporal "Mi sueño", una expresión realmente potente de un logro de ese espacio de techos y plantas, lejos del bullicio de la urbe. Era una parrillada compartida predilecta de mi padre, tomada de culturas asumidas, en la migración persiguiendo los sueños y la vida, en ese instante que afrontaba con su control de mano y alarma de la camioneta, mi padre concentrado pulsaba con insistencia apuntando a la botella de cerveza y sus gesticulaciones me indicaban, al yo observarlo con cariño y preocupación, su gran desconcierto al no poder destaparla. Comenté, con sentido de humor y sorna entre unos amigos artistas, mi esposa y mi hermano, en medio de la parrillada entre brindis, que el viejo estaba un poco pasado de tragos o como lo sentenciara apresuradamente sin ver lo que ocurría, esa alerta temprana que se manifestaba de diversas formas, yo dije *"tremenda pea"*, expresión nuestra, un venezolanismo, que lejos de la situación que afloraba en ese propósito... Supimos después, gracias a una recomendación de mi compañera —la hija que no tuvo y quiso como tal—, que nos recomendó por otras señales que lleváramos al viejo a una........
