El día que conocí a Taty Almeida: Sonrisas contra el olvido
Se nos fue una parte fundamental de nuestra historia reciente, un faro imprescindible y un símbolo inquebrantable de la lucha por los derechos humanos. Se nos fue Taty. Pero nos queda el fuego de su memoria y el recuerdo imborrable de haber compartido el mismo camino.
A Taty la conocí en Madrid, en un escenario que era pura trinchera de justicia: la casa del querido abogado Carlos «Carly» Slepoy. Ella había viajado a España, invitada a declarar ante el juez Baltasar Garzón en los juicios por los delitos de genocidio y terrorismo de Estado cometidos por la dictadura argentina. La casa de Carly funcionaba como ese refugio........
