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Cheo García: 100 años

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01.05.2026

"Do mi la, sol si re la, si re la, sol do mi sol... ". Este primero de mayo, de estar vivo físicamente, estaríamos apagando las 100 velitas del cumpleaños de José Cheo García, el más grande guarachero venezolano, nombre insoslayable a la hora de hablar de la música bailable en Venezuela, a la que algunos le endilgan el "gallego" como tratando de reducir el baile a designios intelectuales. No es el caso tocar ese tema que para nada roza la grandeza perenne de Cheo García, el inolvidable profesor Rui Rua, quien no militó en la salsa ni le hizo falta; su honestidad pasó por no hacer las concesiones que otras luminarias guaracheras hicieron para adaptarse, como el camaleón, al mercado más que a la música misma. https://www.youtube.com/watch?v=6vGxN_j8TIg El profesor Rui Rua De la Trova Madre No todo el mundo es guarachero aunque muchos quieran pasar por tales. La guaracha, género cubano surgido al calor de la trova tradicional o madre, y del son montuno, conserva aún hoy una fuerte influencia histórica de lo que fue el teatro bufo español. Y si hay elementos musicales que le dan su perfil melódico y rítmico, es la esencia de lo cantado lo principal en ella. La guaracha no es intimista. Es crónica, es colectiva, es social, sirve para reír y para pasar de boca en boca la cotidianidad del pueblo o del entorno involucrado. El más grande cultor de la guaracha, sin dudas, fue el santiaguero Antonio Fernández, Ñico Saquito, y qué cosas, vivió largos años en Maracaibo, la cuna de José "Cheo" García, nacido en ella el 1ero de mayo de 1926. Toda Venezuela sabe que la jerarquía de su guaracha reposa en Maracaibo debido a muchos factores entre ellos su cercanía al porro de Colombia, a la propia gaita zuiana, a los ritmos larenses y por supuesto a la escuela que sembró allí Ñico Saquito. Cheo "Hablar de José García Añez, Cheo, es referirse a un gigante. El maestro Billo solía referir que las condiciones vocales y de presentación de este marabino no mermaban a pesar de los largos sets y épocas intensas. En el caso de Cheo que era guarachero la exigencia era mayor. Tenía que subir más el tono que los boleristas. Hay un cordón umbilical entre Billo y Cheo que no........

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