No a la entrega y saqueo del petróleo venezolano. Rechacemos los acuerdos Delcy - Trump en materia petrolera.
Unidad Socialista de los Trabajadores (UST).
Sección venezolana de la Liga Internacional de los Trabajadores – Cuarta Internacional (LITCI).
En días recientes (28/08/2026) el ultraderechista Presidente norteamericano Donald Trump anunció haber suscrito un acuerdo con el gobierno dictatorial e ilegitimo de Delcy Rodríguez mediante el cual Estados Unidos tomará el control de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo venezolano. Lo que representa más del 20% de las reservas probadas de crudo del país (equivalentes a 300.000 millones de barriles) e implica la entrega a EE.UU. de 17 campos petroleros estratégicos (greenfields o campos verdes/nuevos) y 8 nuevos bloques en la Faja Petrolífera del Orinoco.
Estas negociaciones, lideradas por Marco Rubio y Pete Hegseth, Secretarios de Estado y de Guerra de EE.UU., respectivamente otorgarán a Washington, según las afirmaciones del mismo Donald Trump, el control ya descrito, por un lapso de cien años (veinticinco años renovables según Delcy Rodríguez), y estarían incorporando una enorme cantidad de petróleo a las reservas probadas estratégicas actuales de petróleo norteamericano (más que duplicándolas), ubicadas aproximadamente en 46 mil millones de barriles, su nivel más bajo desde 1983.
Empresas privadas participan activamente en el acuerdo.
El entreguista y colaboracionista gobierno venezolano, mediante contratos en los que la estatal petrolera PDVSA queda en minoría accionaria (45%), ha otorgado tales concesiones, a North American Blue Energy Partners (NABEP, 55%), una compañía petrolera privada que es la segunda mayor productora privada de petróleo venezolana (después de Chevron), propiedad de Alejandro Betancourt, corrupto boliburgués (bolichico, primo del opositor burgués Leopoldo López), ahora amparado por el gobierno norteamericano, y que es principal implicado en los fraudulentos negocios con las plantas termoeléctricas durante la crisis eléctrica en 2010, acusado además de blanqueo de capitales en Suiza y España.
NABEP por su parte, ha otorgado a la Oficina de Capital Estratégico del Departamento de Guerra de EE. UU., que opera desde el Pentágono, una participación del 35 % en su empresa matriz, lo que representa cientos de miles de millones de dólares en valor y dividendos para Estados Unidos.
Además de esto le otorga al Departamento de Estado norteamericano el derecho a comprar, al costo de producción, un 20 % garantizado de la extracción de todos los yacimientos actuales y futuros que NABEP operará, lo que garantiza un suministro estable de petróleo de bajo costo, para facilitar el reabastecimiento de la Reserva Estratégica de Petróleo norteamericana (SPR por sus siglas en inglés).
También ha otorgado al Departamento de Estado de EE. UU. el derecho de tanteo para adquirir el 80% restante de su producción, el derecho de veto sobre el nombramiento de cualquier miembro del consejo de administración, así como que la mayoría de los miembros del consejo de administración de NABEP sean ciudadanos estadounidenses, al igual que los auditores, abogados y asesores de la empresa. Por último, la firma ha de regirse por la legislación estadounidense y responderá a la jurisdicción de los tribunales de ese país.
Millones de barriles de la producción venezolana de petróleo serán procesados en refinerías estadounidenses y bombeados con plataformas e infraestructura estadounidense, sin costos para EE.U.U. Estimándose una producción de 11 mil millones de barriles en los primeros veinticinco años.
En este marco, durante el desarrollo de esta producción en los primeros 25 años, NABEP pagará aproximadamente 200 mil millones de dólares en regalías e impuestos, lo que equivale a unos 8 mil millones de $ al año, un ingreso fiscal relativamente bajo si se compara con ingresos fiscales que Venezuela ha obtenido en el pasado con niveles similares de producción. Siendo que además todos estos ingresos pasaran previamente por una cuenta supervisada por EE.UU., quien finalmente decidirá cuanto asigna a Venezuela.
Tales concesiones responden a la nueva ley de hidrocarburos de Venezuela, reformada recientemente en la Asamblea Nacional a instancias de los intereses de Estados Unidos, estableciendo la posibilidad de las empresas privadas, nacionales o foráneas, operar con petróleo venezolano, es decir, extraer, producir, distribuir y comercializar, sin la supervisión de PDVSA en representación del Estado venezolano, avanzando así en la privatización del sector petrolero del país.
Una operación de expolio y saqueo
En definitiva, se trata de una operación de expolio y saqueo de los recursos petroleros y de la soberanía nacional casi sin precedentes en la historia del país, habiendo que remontarse a la época de la dictadura de Juan Vicente Gómez para encontrar ejemplos de entreguismo similares.
Resultan bastante significativas las declaraciones de Donald Trump, publicadas en su cuenta en la red social Truth, donde califica el acuerdo como: "el mejor trato jamás hecho" y que se trata de "un regalo de Venezuela al pueblo de Estados Unidos". Ilustrativas son también las declaraciones de Elliott Abrams, exrepresentante especial de Trump para Venezuela e Irán, afirmando: "Este es un trato terrible. [Rodríguez] ha entregado el 20% del patrimonio nacional a cambio de nada", "Creo que simplemente está cumpliendo con las exigencias de Washington". Además, agrega: "los términos son tan unilaterales que constituyen una especie de desenfreno sobre lo que significa el colonialismo".
Tales declaraciones,........
