Entre el garrote de Delcy y el entreguismo de la "Coalición Sindical": Urgencia de una alternativa de los trabajadores independiente
Los acontecimientos de ayer, 9 de abril de 2026, en las calles de Caracas han dejado al desnudo, una vez más, las costuras de un régimen que se sostiene sobre la base del miedo y la entrega. La represión policial contra los trabajadores que salieron a manifestarse no es un hecho aislado, sino la confirmación de que el gobierno de Delcy Rodríguez es la continuación del autoritarismo de Maduro.
1. La represión: Herramienta del ajuste y la entrega
Primero que nada,rechazamos de manera categórica la violencia ejercida por los cuerpos de seguridad. Este gobierno, que se llena la boca hablando de pueblo, actúa claramente como brazo ejecutor de los intereses patronales. Reprimen hoy para imponer un paquete de ajuste que pulveriza el salario y condena a los sectores populares a la miseria.
Pero hay un factor adicional en la agenda de Delcy: la represión sirve también para silenciar el descontento frente a la entrega de nuestra soberanía. Estamos ante un gobierno entreguista que busca pavimentar el camino a los intereses extranjeros mientras pretende aplastar cualquier atisbo de protesta genuina.
2. La trampa de la "Coalición Sindical" y el sector patronal privado
Sin embargo, la represión de ayer puso en evidencia una contradicción que los trabajadores no podemos ignorar. La llamada "Coalición Sindical", principal convocante de la marcha, ha demostrado ser una correa de transmisión de otro sector patronal y represor: el que encabeza María Corina Machado.
Utilizan la disposición de lucha de un sector de las bases para alimentar una agenda electoral ajena a los intereses de la clase obrera. Mientras los trabajadores ponían el pecho ante la policía, los voceros de esta "Coalición" remarcaban ante las cámaras su siguiente jugada.
3. El "doble rasero": De la bota de Delcy al regazo de Laura Dogu
Lo más vergonzoso ocurrió tras la represión. En lugar de convocar a una asamblea de trabajadores para balancear la jornada y fortalecer la unidad de clase, los voceros de la Coalición Sindical reafirmaron que este 16 de abril acudirán a entregar una misiva a Laura Dogu, la encargada de negocios y embajadora de Estados Unidos.
Es el colmo del cinismo. Denuncian la represión local para ir a postrarse ante los representantes del gobierno de Donald Trump, una administración imperialista que no solo es represora, sino históricamente masacradora y genocida.
Apelar a Dogu como si fuera una "instancia moral" es una traición a la conciencia del trabajador. No se puede combatir a un represor nacional buscando el cobijo de un opresor global que nos ve como mano de obra semiesclavizada y territorio de saqueo.
4. El dilema de la dirección sindical
Los trabajadores venezolanos enfrentamos un dilema urgente. Debemos recuperar nuestros derechos, pero no podemos hacerlo de la mano de direcciones que nos quieren usar como carne de cañón para sus atajos políticos.
La Coalición Sindical no llama a la organización de base ni a la autodefensa obrera frente a los atropellos; llaman a "concientizar" a una funcionaria imperialista. Esa ruta solo conduce a cambiar de carcelero.
5. El llamado: Organización y unidad de clase
El camino es claro, aunque difícil:
Organización autónoma: Necesitamos estructuras sindicales que respondan a los trabajadores y no a partidos de cúpulas.
Plan Unitario de Lucha: Solo con un plan real y desde abajo podremos derrotar el plan del gobierno y de los empresarios que nos quieren mantener en la miseria.
Claridad Política: Identificar que tanto el gobierno de Delcy como el sector de Machado y sus aliados extranjeros (Trump) comparten un interés común: mantener el control social para garantizar la extracción de riqueza.
¡Basta de represión! ¡Basta de usar las luchas obreras para agendas patronales! Solo el pueblo trabajador con consciencia salvará al pueblo trabajador.
