24 años del 11 de Abril: Del Golpe contra Chávez a las Nuevas Narrativas de Resistencia
El calendario político venezolano está marcado por cicatrices e hitos. Al cumplirse 24 años del Golpe de Estado del 11 de abril de 2002, desde el chavismo no solo buscamos conmemorar la breve salida del poder del Comandante Hugo Chávez, sino trazar una línea de continuidad directa con los desafíos que enfrenta el gobierno de Nicolás Maduro y la Revolución Bolivariana en este nuevo momento político.
Para los revolucionarios y revolucionarias, la historia no es un simple ciclo sino una batalla permanente contra los mismos actores.
El 11 de abril de 2002: El quiebre del hilo constitucional.
Lo que comenzó como una "huelga general" terminó en una marcha multitudinaria hacia el Palacio de Miraflores, desencadenando una serie de eventos que marcaron un antes y un después en la historia contemporánea de Venezuela:
1.- La tesis del vacío de poder: Tras la confusión y violencia en Puente Llaguno y el pronunciamiento de un generalato que desconoció el gobierno y la autoridad de Hugo Chávez Frías, se anunció luego la supuesta renuncia de Chávez.
2.- El Decreto de Carmona: Pedro Carmona Estanga, Presidente de la patronal Fedecámaras asume la presidencia de facto, disolviendo la Asamblea Nacional, el Tribunal Supremo de Justicia y el resto de los poderes establecidos en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Movimiento que le valió la pérdida del apoyo internacional y militar rápidamente.
3.- El retorno: En menos de 48 horas, una combinación de lealtad militar en la base de Maracay y movilización popular logró el regreso de Chávez el 13 de abril, reapareciendo éste luego de su rescate con un mensaje a la nación la madrugada del 14.
Aquel 11 de abril fue el laboratorio de lo que hoy llamamos "Golpe Suave" o "Guerra Híbrida". Fue el primer gran intento de la oligarquía por retomar el control de la renta petrolera.
Del Secuestro de Chávez a la actual situación de Nicolás Maduro y Cilia Flores.
No podemos olvidar que en los sucesos de abril de 2002, Nicolás Maduro y Cilia Flores para ese entonces fungían como parlamentarios de la Asamblea Nacional de entonces y se constituyeron en catalizadores de la resistencia y la movilización popular que logró el retorno de Chávez a la Presidencia como hemos señalado. Esto como un primer elemento para el análisis y el rescate de la Memoria Histórica sobre estos hechos.
El otro elemento tiene que ver que durante la gestión de Nicolás Maduro, éste ha sabido capitalizar la simbología de los eventos del año 2002 para interpretar los eventos recientes. La comparación más frecuente se establece entre el cautiverio de Chávez en la isla de La Orchila, y el asedio o el actual secuestro del Presidente Maduro y la Primera Combatiente, Cilia Flores.
Puntos de compración:
Maduro/ Cilia Flores (Actualidad)
Golpe de Estado Militar y Empresarial
Sanciones internacionales.
Incursiones (Operación Gedeón).
Traslado forzoso a bases militares e islas
Denuncias de Bloqueo diplomático y financiero que busca asfixiar al Ejecutivo.
Fedecámaras, medios privados y EEUU
Comunidad internacional (EEUU y UE) y oposición extremista
"Unión Cívico-Militar"
Consolidación del Control Institucional, Bricomiles.
Unión Cívico-Militar- Policial
La relectura del conflicto.
Mientras que en el año 2002 el conflicto fue físico y territorial (toma del Palacio de Miraflores) la narrativa actual sobre el Presidente Maduro y Flores se centra en una guerra cultural y de resistencia simbólica y judicial. Debemos presentar las recompensas ofrecidas por el Departamento de Justicia de EEUU contra la pareja presidencial no como procesos legales o ajustados a Derecho por cargos de narcoterrorismo, sino como un secuestro con fachada judicial y un intento de descabezar la Revolución como una mutación de lo ocurrido hace 24 años.
En la situación actual, pretenden presentar la situación actual del Presidente Maduro como el producto de una supuesta crisis de legitimidad democrática y derechos humanos documentada por la ONU como pretexto para ocultar las verdaderas razones de su secuestro: El saqueo de los recursos energéticos y minerales de nuestro país que hemos explicado en anteriores entregas de nuestra columna como parte de un intento de despojo colonial bajo fachada judicial.
A 24 años del 11 de abril, este evento se mantiene vivo no solo como recuerdo, sino como herramienta de cohesión política. Porque con variantes y circunstancias, se equiparan los riesgos que en su momento corrió el Comandante Chávez con las presiones que hoy enfrenta Maduro y Flores. La Revolución Bolivariana hoy bajo la conducción de Delcy Rodríguez y pese a mantener un frágil equilibrio y tensa calma, sigue bajo asedio y la lealtad es la única garantía para evitar que la historia se repita.
El 11 de abril ya no es solo una fecha, sino que es el espejo en el que debemos mirarnos para la preservación de la paz, la estabilidad pero sobre todo la independencia, la soberanía y el Estado Nación venezolano. No debemos tener el temor de la confrontación con nuestro enemigo histórico y de clase que no ha cambiado, más allá de ciertos y determinados actores, en más de dos décadas.
¡Si vienen como el 11. Saldremos como el 13!
¡Bolívar y Chávez Viven. Sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
¡Leales siempre: Traidores Nunca!
