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Impresionantes revelaciones: la historia repetida más allá de cualquier tragedia o farsa…

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14.03.2026

Con Humberto Fernández Morán a la cabeza del IVIC, el general Marcos Pérez Jiménez pensaba colocar a Venezuela en la era de las investigaciones de la física nuclear. De hecho, Venezuela poseía para 1957 el más poderoso centro de investigaciones científicas de América Latina. Lo primero que se hizo fue construir el Reactor Atómico, un logro de primer orden, para pasar luego al estudio de la medicina con los últimos avances de la ciencia y luego para proceder a la producción de armas necesarias para la defensa de nuestra soberanía. Este fue el propósito de Pérez Jiménez al nombrar a Fernández Morán como ministro de Educación, y otra de las razones por las cuales, EE UU dio inicio al derrocamiento de Pérez Jiménez. Nunca nos cansaremos de decir que el 23 de enero de 1958 no fue el pueblo quien derrocó al "dictador", sino que fue una decisión de la Casa Blanca.

Con Humberto Fernández Morán a la cabeza del IVIC, el general Marcos Pérez Jiménez pensaba colocar a Venezuela en la era de las investigaciones de la física nuclear. De hecho, Venezuela poseía para 1957 el más poderoso centro de investigaciones científicas de América Latina. Lo primero que se hizo fue construir el Reactor Atómico, un logro de primer orden, para pasar luego al estudio de la medicina con los últimos avances de la ciencia y luego para proceder a la producción de armas necesarias para la defensa de nuestra soberanía. Este fue el propósito de Pérez Jiménez al nombrar a Fernández Morán como ministro de Educación, y otra de las razones por las cuales, EE UU dio inicio al derrocamiento de Pérez Jiménez. Nunca nos cansaremos de decir que el 23 de enero de 1958 no fue el pueblo quien derrocó al "dictador", sino que fue una decisión de la Casa Blanca.

Lo repetiremos una y mil veces: no fue el pueblo venezolano quien derrocó a Pérez Jiménez sino el presidente gringo Dwight Eisenhower. Se había descubierto entre muchas otras acciones del gobierno de Pérez Jiménez, que éste tenía planes de recuperar nuestro territorio Esequibo mediante una invasión. Eso ya estaba en conocimiento de nuestras Fuerzas Armadas. EE UU ya para 1956 no confiaba para nada en el general Pérez Jiménez, pues, el presidente Dwight Eisenhower había propuesto en 1956, la celebración de una cumbre presidencial interamericana en Panamá. Los fines eran los de siempre: reiterar los compromisos de la unidad continental, mantener la paz, la libertad y la cooperación económica y militar. El gobierno de Pérez Jiménez se enteró con antelación que los fines eran otros: plantear la necesidad de una base estratégica gringa con misiles de cabezas atómicas, en la península de Paraguaná. Este proyecto estaba dentro de los planes de seguridad continental emprendidos por la Casa Blanca y Einsenhower contaba con que los mandatarios presentes no les presentarían ninguna clase de objeciones. Lo insólito fue que Pérez Jiménez lo rechazó de plano por considerarlo lesivo a la soberanía nacional y, por tanto, inaceptable para las Fuerzas Armadas Nacionales.

Lo repetiremos una y mil veces: no fue el pueblo venezolano quien derrocó a Pérez Jiménez sino el presidente gringo Dwight Eisenhower. Se había descubierto entre muchas otras acciones del gobierno de Pérez Jiménez, que éste tenía planes de recuperar nuestro territorio Esequibo mediante una invasión. Eso ya estaba en conocimiento de nuestras Fuerzas Armadas. EE UU ya para 1956 no confiaba para nada en el general Pérez Jiménez, pues, el presidente Dwight Eisenhower había propuesto en 1956, la celebración de una cumbre presidencial interamericana en Panamá. Los fines eran los de siempre: reiterar los compromisos de la unidad continental, mantener la paz, la libertad y la cooperación económica y militar. El gobierno de Pérez Jiménez se enteró con antelación que los fines eran otros: plantear la necesidad de una base estratégica gringa con misiles de cabezas atómicas, en la península de Paraguaná. Este proyecto estaba dentro de los planes de seguridad continental emprendidos por la Casa Blanca y Einsenhower contaba con que los mandatarios presentes no les presentarían ninguna clase de objeciones. Lo insólito fue que Pérez Jiménez lo rechazó de plano por considerarlo lesivo a la soberanía nacional y, por tanto, inaceptable para las Fuerzas Armadas Nacionales.

Yo era casi un niño cuando junto con mi padre y un grupo de amigos de mi padre salimos eufóricos a la calle a celebrar el alzamiento de la Aviación en Maracay, contra el general Marcos Pérez Jiménez. Tenía yo 13 años, y me creía inmerso en una gran gesta por la libertad, creíamos que estábamos alcanzando la máxima gloria a la que se puede aspirar en este mundo. Todo era alegría y felicidad, nos llenábamos de gozo recibiendo tantas sublimes noticias, y devorándonos cuanto entonces traían las notas nacionales e internacionales sobre nuestros políticos y sobre nuestro país, porque en cayendo el general Marcos Pérez Jiménez pensábamos, estaríamos entonces rescatando nuestra soberanía, seríamos más libres, más fuertes y más respetados en este mundo …

Yo era casi un niño cuando junto con mi padre y un grupo de amigos de mi padre salimos eufóricos a la calle a celebrar el alzamiento de la Aviación en Maracay, contra el general Marcos........

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