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¿Para qué elecciones y democracia, si EE UU hace con el mundo lo que le da la gana? Vean esto, contundente!…

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16.03.2026

La verdadera izquierda no puede ganar una elección en el mundo porque de ipso facto EE UU no las reconoce. Jamás vio con buenos ojos las victorias de Isaías Medina Angarita (ganó las elecciones en 1941, limpiamente) y tampoco la de Rómulo Gallegos (ganó las elecciones limpiamente en 1947), y de hecho a ambos los derrocaron los gringos, al primero el 18 de octubre de 1945 y al segundo el 24 de noviembre de 1948. Luego ordenó el asesinato del presidente Carlos Delgado Chalbaud el 13 de noviembre de 1950, por intentar conformar la primera organización de países petroleros del mundo junto con Irán.

La verdadera izquierda no puede ganar una elección en el mundo porque de ipso facto EE UU no las reconoce. Jamás vio con buenos ojos las victorias de Isaías Medina Angarita (ganó las elecciones en 1941, limpiamente) y tampoco la de Rómulo Gallegos (ganó las elecciones limpiamente en 1947), y de hecho a ambos los derrocaron los gringos, al primero el 18 de octubre de 1945 y al segundo el 24 de noviembre de 1948. Luego ordenó el asesinato del presidente Carlos Delgado Chalbaud el 13 de noviembre de 1950, por intentar conformar la primera organización de países petroleros del mundo junto con Irán.

EE UU impuso como presidente a partir de 1952 a Marcos Pérez Jiménez, pero cuando éste en 1956 se les distanció e intentó seguir una política soberana e independiente, ordenó su derrocamiento. Siempre he insistido en que no fue el pueblo venezolano el que derrocó a Pérez Jiménez, y eso está suficientemente documentado. Una vez derrocado Pérez Jiménez, durante la década de los sesenta y setenta, el imperio logró imponer la llamada Doctrina Betancourt (junto con el costarricense Pepe Figuera y el puertorriqueño Luis Muñoz Marín) en América Latina, que consistía, en apoyar supuestos partidos que con el velo de nacionalistas y soberanos, se hiciesen con el poder, pero siempre controlados en todas sus políticas por el Departamento de Estado Norteamericano. Así quedaron revestidos como "democráticos" los gobiernos dictatoriales que regían los destinos de países como la propia Venezuela, Perú, Haití, Panamá, Colombia, Brasil, Uruguay, Paraguay, Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Guatemala y México.

EE UU impuso como presidente a partir de 1952 a Marcos Pérez Jiménez, pero cuando éste en 1956 se les distanció e intentó seguir una política soberana e independiente, ordenó su derrocamiento. Siempre he insistido en que no fue el pueblo venezolano el que derrocó a Pérez Jiménez, y eso está suficientemente documentado. Una vez derrocado Pérez Jiménez, durante la década de los sesenta y setenta, el imperio logró imponer la llamada Doctrina Betancourt (junto con el costarricense Pepe Figuera y el puertorriqueño Luis Muñoz Marín) en América Latina, que consistía, en apoyar supuestos partidos........

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