Trump, atrapado en arena movediza
El repugnante perro Green-Go, lleva dos años ladrando supuestamente para horrorizar a los exageradamente pacientes iraníes. El descontrolado y guiado Trump, lastimó, pero jamás logró desgastarlos, atemorizó, pero nunca consiguió asustarlos, inclusive asesinó, en escuelas, bodas y campos deportivos, pero aún siguen en pie, tanto que aúllo y mucho que brincó, finalmente el pedófilo, se tropezó y sólito se cayó, dentro de una inescapable artimaña, de la conocida y milenaria civilización persa. A través de las constantes bulín, continuas amenazas y seguidos chillidos, el genocida y verdugo del imperio norteamericano, se hundió más dentro de la invisible pero palpable arena movediza.
Su mongólica altanería, sumergió su fláccido pescuezo al borde de ser tapado y no solo atrapado. Aprendiz e inmaduro, persistió con su ilógica zarandeo, arrastró consigo la supuesta seriedad del gobierno Yankee’s, impelió la presunta formalidad del pentágono norteamericano y remolcó la hipotética gravedad del ejercito........
