La «eterna» derrota de las buenas intenciones o la sumisión perpetua de las conciencias
Lo que no se dice y se oculta también es parte de la construcción de sentido de la realidad que imponen las minorías que detentan (en su provecho) el poder. En el mundo contemporáneo es una cosa común, institucionalizada, recurrir a las palabras para confundir, aterrorizar, adoctrinar, ocultar e infamar, de manera que estas sirvan para encubrir o disfrazar las verdaderas relaciones de dominio y de explotación que envuelven a las personas, creándoles una realidad ficticia que, pese a las señales reveladoras que así la descubren, termina por ser aceptada como algo verídico; lo cual causará la sumisión de sus conciencias. Por eso es muy importante incentivar entre los jóvenes, muy especialmente, el desarrollo de una verdadera conciencia crítica (o autodeterminada) que, al mismo tiempo, les permita manifestar en todo momento una voluntad democrática y de justicia. Y será entre los jóvenes que se pueda cumplir este propósito, dado que constituyen el sector de la población más propenso y asiduo al uso de las nuevas tecnologías de la información y de la informática, siendo, en consecuencia, los más expuestos a la influencia perversa y sesgada del contenido al cual tengan acceso, sobre todo en materia política.
La violencia simbólica o........
