El hiperimperialismo 3.0 y el Sur Global
El entramado de plataformas digitales y militares (bases de datos, sistemas administrativos, telecomunicaciones y flujos de información, entre otras nuevas tecnologías utilizadas) explicaría cómo las tropas yanquis pudieron invadir el territorio venezolano y secuestrar al presidente Nicolás Maduro sin que hubiera una respuesta contundente, un contraataque efectivo masivo, por parte de las fuerzas armadas venezolanas (equipadas éstas con armamento moderno provisto por Rusia y China) que lo pudiera impedir, más allá de las lamentables bajas sufridas. Respecto a ello, en el caso de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana pudo haber, quizás, una subestimación del enemigo, calculando una invasión de tipo convencional y no de la manera como ocurrieron los hechos. Esto supuso una desventaja grande para Venezuela. Este episodio amargo corrobora, además, que la guerra ya no se hará del modo tradicional, como siempre se ha conocido en la historia, abarcando un escenario donde la posesión y el uso de las tecnologías más avanzadas en materia militar decidirán su curso y desenlace; sometiendo, en muchos casos, a las naciones que carezcan de éstas al dominio neocolonial del más fuerte. Según el historiador brasileño Fernando Horta, «la operación no fue ganada con misiles, helicópteros o por la cantidad de metal que EEUU pueda lanzar sobre un país. Una batalla crucial se libró y ganó en las capas invisibles del espectro electromagnético y en los flujos de datos que cruzan nuestro continente cada milisegundo. Antes de los primeros disparos, los aviones de guerra electrónica........
