Volver a nacer en el amor de Venezuela
Si al cruzar el umbral del tiempo, al desprenderme de la gravedad del cuerpo y entrar en esa otra dimensión del misterio, una voz me preguntara que quién soy? no dudaría en mis palabras. No apelaría a títulos, ni a posesiones, ni a los inviernos del calendario. Con el pecho desnudo y la vibración del alma limpia, diría simplemente: soy venezolano.
Si esa misma voz, en el silencio del absoluto, me diera a elegir el escenario para mi próximo retorno, el mapa de mi próxima escuela en el cosmos, respondería sin vacilar: quiero vivir la próxima vida en Venezuela.
Porque allí vi el cielo por primera vez; allí mis........
