Sobre la correlación de fuerzas de Héctor Rodríguez y la resistencia cívica de Elías Jaua
La condición de neocolonia a la que ha sido conducida Venezuela —bombas de por medio, intervención extranjera y la claudicación abierta del oficialismo— no es un hecho aislado del pasado reciente; por el contrario, será un tema cada vez más recurrente en el debate nacional. En medio de la asfixiante crisis que padece el país, esta nueva realidad colonial no hará más que profundizar la miseria, el hambre y la precariedad que ya golpean con fuerza a los trabajadores y a los sectores populares principalmente.
Ante este escenario de subordinación, es ineludible que los voceros del gobierno de la cúpula del PSUV sientan la presión de la calle y se vean en la obligación de maniobrar, ensayando discursos para intentar explicar —según su conveniencia— cómo y por qué llegamos a este abismo.
Héctor Rodríguez y la coartada de la «correlación de fuerzas»
Un ejemplo claro de estas maniobras discursivas son las recientes declaraciones del ministro de Educación, Héctor Rodríguez. Al referirse a los acontecimientos de la madrugada del 3 de enero, Rodríguez justificó la inacción alegando una supuesta «correlación de fuerzas militar superior» por parte del imperialismo yanqui, rematando con que «nadie se iba a inmolar».
Para hablar con seriedad sobre la correlación de fuerzas, lo primero que debe hacer el ministro es mirar hacia atrás. El chavismo lleva casi tres décadas en el poder, y el propio Héctor Rodríguez tiene unos cuantos años pululando en las altas esferas de la burocracia estatal. Mal puede hablar de debilidad quien ha formado parte del diseño político del país durante tanto tiempo.
El chavismo fue, durante años, el sujeto político de mayor peso en un proceso de movilización popular que........
