Convocar el Poder Constituyente
"En los trances duros, los señoritos invocan la patria y la venden: el pueblo no la nombra siquiera, pero la compra con su sangre y la salva"
Antonio Machado (1937)
La memoria histórica como escudo de la Nación
Una Nación que no conserve ni asuma su memoria histórica como referente de indentidad corre el riesgo de disolverse como entidad autónoma. Esto ocurre cuando pierde su capacidad de apropiarse de su acervo cultural, enriquecerlo y reconocerse así misma como un proyecto en continuo desarrollo. La conciencia nacional y la energía vital de un pueblo nacen y se nutren de su continuidad histórica, del aprendizaje permanente de su devenir con sus crisis y bonanzas, sus momentos rutilantes y tiempos sombríos.
Esta reflexión viene al caso porque nunca antes en nuestra historia republicana habíamos enfrentado una crisis existencial de la magnitud y alcance de la que hoy sufrimos. Se trata de una crisis existencial, porque es precisamente nuestra supervivencia como nación la que se ha puesto en juego, una vez que EEUU asumió por la fuerza el mando del Estado venezolano a través del golpe de Estado del pasado tres de enero. En los más de seis meses que han transcurrido desde entonces, el gringo invasor, con el poyo incondicional de Delcy Rodríguez y la cúpula del PSUV, ha venido ejecutando el plan de re-colonización de Venezuela revirtiendo de facto, la independencia ganada en Carabobo aquel 24 de junio de 1821.
La ayuda humanitaria como coartada
El gringo invasor, cual ave de rapiña hambrienta, aprovechó la tragedia del terremoto ocurrido precisamente cuando celebrábamos los 205 años de ese día glorioso, para desembarcar 2000 marines y emplazar dos poderosas naves de guerra en La Guaira, con la coartada que siempre utilizan para disimular sus groseras y sanguinarias intervenciones militares, que ejecutan para someter y atropellar la dignidad de las naciones........
