Venezuela de república soberana a colonia energética de EEUU
Vamos a seguir subordinados a las apetencias e intereses de la peor administración de los EE.UU. sin atrevernos a encarar la situación actual. Aquí se exponen los elementos clave de nuestra realidad actual, un repaso fugaz del contexto y nuestra historia no escrita, con las consecuencias que de ella derivan, que han sido una consecuencia desde la independencia frente al imperio español y la injerencia temprana de EE.UU., del que nos alertara Bolívar. Sigamos el péndulo de la historia que regularmente nos muestra desde el caudillismo y aquella situación interna que lo produjo, hasta el final de los andinos en el poder, luego de 27 años de dictadura gomecista, que sobrevivió sin tanto alcance hasta prácticamente 1945, cuando fue el tránsito hacia la democracia representativa por partidos políticos que gobernaron en el país en la IV República, favorecidos por el petróleo, que le permitió a la nación vivir en el boato a los firmantes del Pacto de Punto Fijo, mientras el pueblo era abandonado a su suerte, hasta la llegada de Chávez al poder, y de Maduro en su momento, quien remató el proceso subordinándolo a su megalomanía y al reparto del país entre sus conmilitones, repitiéndose el patrón del dominador y el dominado, llevando al país a la ruptura institucional en 2024, tras las elecciones presidenciales, donde la oposición obtuvo más votos, resultado de los errores y el desgaste por incongruencias internas, producto de la galopante corrupción que hizo metástasis en el Estado. El régimen que pasó a gobernar de facto y por decreto, amparado en el Tribunal Supremo de Justicia y las fuerzas armadas, y una AN de usufructuarios y alacranes del mismo pozo, donde los leales al madurismo, los burgueses revolucionarios, consumaron el despojo del país, apoyados en los militares fieles al régimen, que junto a los órganos de seguridad del Estado y servicio afectos, con los colectivos como parte de un sujeto para la cacería y el enfrentamiento entre hermanos, para preservar en el poder a una camarilla que superó a la IV República en malversación de los recursos de la nación.
En agosto de 2025 siguieron las negociaciones secretas entre designados por Maduro, su vicepresidenta y su hermano el presidente de la Asamblea Nacional, para acordar cómo se llegaría a un acuerdo con Don Trump, para acceder a los recursos requeridos para recuperar su presencia en la región, y la retirada de los socios de Venezuela con los que se establecieron relaciones amplias y no sujetas a los intereses exclusivos de los EE.UU. La negativa por los términos de los compromisos de salvoconductos para los principales responsables del madurismo en funciones, llevaron las discusiones a otro nivel, donde se concertó la entrega de Maduro y Cilia, a cambio de mantener en su lugar a la vicepresidenta y el resto del ejecutivo, en una transición de entrega y sumisión a los mandatos del hegemón en Occidente. La historia a partir del 3E26 es harto conocida, aunque faltan más elementos de prueba al respecto, pero la evidencia nos estalló en la cara esa madrigada, y hubo intervención armada con saldo letal de víctimas antes y durante la operación. Delcy fue encargada, transcurrido los 180 días continuos y con ausencia comprobada de Maduro, continúa en el cargo, violando la CRBV y además cede la soberanía, así como los recursos, que más que una negociación, es el botín de guerra del vencedor, la administración Don Trump y sus secuaces. La mayor potencia extranjera en Occidente, interviene militarmente a uno de los 20 países de América Latina, pasando por encima de toda la legislación internacional, con el pretexto de la lucha contra carteles de droga y terroristas ejecutando actos hostiles contra EE.UU. responsabilizando a la República Bolivariana de Venezuela, a la que somete con dos operaciones a nivel regional, la Operación Lanza del Sur desde agosto 2025 y Resolución Absoluta de enero 2026, con ejecuciones extrajudiciales en las costas venezolanas, sin aprobación de Washington, del Congreso y sus respectivas cámaras.
Todo ha sido documentado y ha salido a la luz por parte del Pentágono, la CIA, el Departamento de Estado y la Casa Blanca. Ocho meses después qué tenemos, negociación y acuerdos sin fórmulas legales ni legislación al respecto, sólo buenas intenciones y renovación de relaciones de todo tipo, volviendo a la dependencia con los EE.UU. y la designación de facto, de los mismos representantes del régimen al que atacaron e invadieron por ser una amenaza a la seguridad de los EE.UU. y la soberanía de........
