Venezuela tiene ordenada conducción política y crecimiento del PIB
El apoyo político que sostiene el gobierno de La presidenta Delcy Rodríguez, es responsable y goza de una experiencia extraordinaria, Equipo político constituido por: PSUV y el resto de los Partidos que conforma el Gran Polo Patriótico, organizaciones política con más de 25 años en gestión de gobierno. La presidenta de la República, Delcy Rodríguez, informó este pasado lunes 2 de febrero 2026, que, tras sostener conversaciones con la presidenta del Banco Central de Venezuela, Laura Guerra, se puede afirmar que el país se encuentra encaminado hacia extraordinarias proyecciones de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para este año 2026. El Chavismo en el gobierno ha resistido desde el año 2002, una alianza para apartarlos del poder, conformada por la Casa Blanca, Unión europea, la derecha fascista venezolana, dirigida por María Sin Patria Machado y la cúpula de la iglesia católica venezolana.
Durante una visita a la planta procesadora de productos pesqueros: Pacific Seafood, en Cumaná, estado Sucre, la mandataria señaló que estas proyecciones vienen dándose desde el cierre del año 2025, donde hubo un crecimiento económico positivo de aproximadamente 6% del PIB. Asimismo, enfatizó que, con esta mejoría económica, se podrá garantizar la seguridad y soberanía alimentaria a la población. Venezuela, registra crecimiento de la producción nacional. A propósito de este tema, Rodríguez señaló además que estos datos obedecen a un crecimiento de la producción nacional que se está dando en el país, no solo en cuanto a abastecimiento, sino también en productos que son exportados hacia otras naciones con sello venezolano. Por último, precisó que el sector pesquero también reporta un crecimiento del 23% en lo que va de año, fortaleciendo con esto, el sistema productivo y económico del país.
EEUU enfrentará un déficit petrolero del 30% para 2030, ante el agotamiento de sus yacimientos no convencionales. Para analizar el panorama energético global, se parte de la premisa que Estados Unidos se aproxima a una crisis de suministro estructural que transformará nuevamente su relación con el mercado internacional. Según los especialistas, la nación norteamericana está llegando al límite de su capacidad extractiva actual. Estados Unidos, está llegando ya a su cenit de petróleo no convencional, lo que se califica como el segundo cenit petrolero que alcanza en su historia. Recordemos que el primer gran hito de agotamiento ocurrió en el año 1970 con el petróleo convencional, y que el actual auge basado en el fracking está mostrando signos de agotamiento definitivo en sus cuencas principales. Ya vivimos en un escenario crítico energético petróleo y gas, para los EE.UU. Ya no se habla de: el Cartel de los Soles, ni del Tren Aragua, tampoco de narcotráfico.
Los expertos sugieren un escenario crítico a corto plazo, afirmando categóricamente que para el año 2030, Estados Unidos, va a tener un déficit de alrededor del 30% de su producción interna de petróleo. Este declive en la autosuficiencia energética representará un desafío mayor para la economía estadounidense, ya que, según explican los analistas, esta brecha productiva lo va a obligar a buscar petróleo en otras partes, para sostener su demanda interna y el funcionamiento de su complejo parque refinador. Estamos próximo en EE.UU. a la dependencia técnica. En este contexto de necesidad energética, esta plantado una interrogante que redirige el foco geopolítico hacia el sur del continente: "dónde está el petróleo más cerca de los Estados Unidos y con las mayores reservas del planeta" La respuesta, apunta inevitablemente a la Faja Petrolífera del Orinoco, subrayando que la solución lógica y geográfica para Washington se encuentra en Venezuela.
