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Reinventar a Venezuela

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Para reinventar el país, prácticamente desde cero, no podemos empezar por reproducir el Estado actual —ministerios, universidades, empresas, burocracias- para luego intentar conectarlos. El peso de la inercia y la burocracia de esas instituciones prevalecería sobre los pocos recursos y las escasas capacidades disponibles en las actuales circunstancias. Más razonable y factible sería el diseñar, en una primera etapa, un gran ´sistema nacional de aprendizaje, producción y creación,´ y hacer que el Estado, las empresas y las universidades asuman progresivamente las funciones que le corresponden en ese sistema.

La idea central puede expresarse así:

´El país entero funciona como una universidad abierta, y la universidad funciona como el cerebro que coordina la capacidad de aprender, crear y producir del país.´ No estamos hablando de una universidad gigantesca en el sentido administrativo, sino de una red de instituciones conectadas.

1. El cerebro del país

En el centro existiría una institución nueva a la que podemos llamar Universidad Nacional, la cual, a diferencia de las actuales universidades del país, no sería un lugar donde se estudien carreras sino que se constituiría en el cerebro científico, cultural y estratégico de la nación.

La Universidad Nacional tendría cinco grandes funciones:

Comprender: ciencia, historia, territorio, economía, sociedad, naturaleza.

Comprender: ciencia, historia, territorio, economía, sociedad, naturaleza.

Imaginar: arte, diseño, filosofía, literatura, arquitectura, nuevas ideas.

Imaginar: arte, diseño, filosofía, literatura, arquitectura, nuevas ideas.

Experimentar: laboratorios, prototipos, nuevas tecnologías, agricultura, energía, medicina.

Experimentar: laboratorios, prototipos, nuevas tecnologías, agricultura, energía, medicina.

Formar personas: educación de todos los niveles y formación permanente.

Formar personas: educación de todos los niveles y formación permanente.

Orientar: ayudar a decidir qué debe hacer el país y evaluar si lo que hace funciona.

Orientar: ayudar a decidir qué debe hacer el país y evaluar si lo que hace funciona.

La Universidad Nacional no estaría concentrada en una sola ciudad sino que sería una ´red de nodos´ distribuidos por todo el territorio. Cada nodo estaría especializado en alguno de los grandes problemas nacionales, tales como: agua y restauración de ecosistemas, agricultura y alimentación, energía, construcción, medicina, inteligencia artificial, industria, educación, cultura, océanos, ciudades, materiales, transporte.

Y todos esos nodos estarían interconectados. Por ejemplo, una persona que trabaja en agricultura podría colaborar directamente con alguien de inteligencia artificial, alguien de arquitectura, alguien de biología y alguien de economía.

El propio diseño debe asegurar que las fronteras entre disciplinas sean deliberadamente débiles para facilitar la interacción y la sinergia.

2. Reorganizar el país alrededor de problemas, territorio y vocaciones, no de ministerios

Esta sería probablemente la transformación más importante. En lugar de tener un Ministerio de Agricultura que trabaja fundamentalmente sobre agricultura, un Ministerio de Educación que trabaja sobre educación, un Ministerio de Industria que trabaja sobre industria, etc., el país organizaría buena parte de su capacidad alrededor de grandes proyectos nacionales, en armonía con la nueva distribución del territorio.

Proyecto Alimentación

Reúne: agricultores; científicos; ingenieros; cocineros; nutricionistas; empresas; diseñadores; economistas; estudiantes; administraciones locales.

Su pregunta no sería: "¿Qué hace el Ministerio de Agricultura?" Sino: "¿Cómo conseguimos alimentar extraordinariamente bien a toda la población de manera óptima?" Esta diferencia que parece pequeña, cambia completamente la arquitectura de la organización.

Lo mismo podría hacerse con Vivienda: cómo construir hogares excelentes y asequibles; Energía: cómo producir energía limpia, barata y abundante; Salud: cómo mantener a las personas sanas, no solamente cómo tratar enfermedades; Educación: cómo conseguir que cada persona pueda desarrollar plenamente sus capacidades; Territorio: cómo conseguir que el país sea ecológicamente saludable; Industria: cómo transformar conocimiento en productos de alto valor; Cultura: cómo producir una sociedad intelectualmente viva.

3. Cada ciudad se convierte en una pequeña universidad

El siguiente principio sería: ´Nadie vive fuera del sistema de aprendizaje.´ Esto no significa que todo el mundo esté estudiando constantemente en un aula. Significa que los lugares donde se vive y se trabaja también son lugares donde se aprende y se crea.

Una ciudad tendría escuelas, talleres, laboratorios, bibliotecas, centros culturales, pequeñas fábricas, estudios de diseño, centros de investigación, hospitales docentes, huertos experimentales, espacios deportivos, centros tecnológicos, salas de música y artes, lugares de encuentro.

Y todos estarían conectados con la Universidad Nacional.

Una persona puede pasar de la escuela al taller , de allí a un laboratorio, luego a una empresa, más tarde a una universidad y de ahí a trabajar en su propio proyecto, sin que esos espacios constituyan mundos separados.

4. La empresa deja de ser solamente un lugar de trabajo

En la nueva arquitectura, las empresas tienen tres responsabilidades simultáneas: producir, aprender e innovar.

Una fábrica no sería únicamente una fábrica. Sería también una Escuela Técnica, un laboratorio y un centro de experimentación. Aquí los trabajadores pueden aprender nuevas tecnologías, los ingenieros probar nuevos procesos, los estudiantes realizar parte de su formación.

La universidad utilizaría los problemas reales de esa empresa como material de investigación y la empresa utilizaría la universidad como fuente permanente de conocimiento. La separación entre universidad, empresa y trabajador se minimiza y el conocimiento circula continuamente. Esto va mucho más allá de las habituales pasantías de estudiantes en empresas.

5. Reinventar al Estado como una institución que también aprende.

Esta parte es fundamental. El Estado no debe seguir siendo una máquina que simplemente ejecuta leyes. Debería funcionar como una ´organización experimental.´

Cada política importante tendría objetivo, experimento, medición, aprendizaje y modificación.

Se quiere reducir el abandono escolar. En lugar de implantar una reforma gigantesca y esperar diez años para ver resultados, se prueban diferentes soluciones en las distintas regiones del país, se detecta lo qué funciona, se aprende, se adopta y se vuelve a probar.

La administración pública tendría investigadores, científicos de datos, diseñadores, ingenieros, educadores y expertos trabajando junto a los funcionarios. El funcionario dejaría de ser solamente alguien que aplica procedimientos para convertirse en un profesional que resuelve problemas públicos.

6. El verdadero recurso estratégico sería el talento humano

Un país que empieza de cero no puede competir inicialmente por capital, materias primas o grandes infraestructuras. Pero si puede competir por ´la velocidad con la que aprende.´ Por eso establecería, desde el principio, un sistema nacional para descubrir y desarrollar capacidades.

Cada niño tendría acceso a: música, ciencia, deporte, naturaleza, construcción, programación, arte, lectura, filosofía, experimentación, trabajo manual. No para convertir a todos en especialistas sino para descubrir qué clase de persona puede llegar a ser cada uno. Después, la educación se iría haciendo progresivamente más especializada. Pero nunca desaparecerían las humanidades, las artes ni la formación física.

7. Una segunda columna vertebral: las artes y el desarrollo interior

En esta Reinvención, el progreso es mucho más que producir más, ganar más, consumir más. Sobran ejemplos de países contemporáneos técnicamente avanzados que son espiritualmente pobres.

Por eso debe privilegiarse la construcción de una infraestructura nacional dedicada a la música, las artes, la literatura, la filosofía, la contemplación, la naturaleza, el deporte, el diálogo, la historia, la ética. No como religión de Estado ni como doctrina sino como ´educación de la persona completa.´

Una de las preguntas esenciales de esta reinvención nacional sería: ¿Qué clase de seres humanos queremos formar? Si al final nos limitamos a ser una sociedad capaz de construir máquinas........

© Aporrea