La imbecilidad, un valor humano
Siempre me pregunto la razón por la cual los humanos persisten en cometer los mismos errores desde hace muchos siglos. Si revisamos los libros de historias y las crónicas de prensa que relatan los acontecimientos lejanos advertiremos que nada ha cambiado: las guerras, el hambre, las epidemias, la desnutrición infantil, la carencia de los servicios de salud, educación, vivienda, la falta de agua potable que soportan las grandes masas de excluidos todavía están presentes. Hay algo que no funciona en la mente de quienes podían resolver tales embarazos y por alguna razón no lo solucionan. Podría ser una falta de talento de los responsables para enfrentar tales dificultades, lo que me obliga a pensar en una falta de inteligencia de los involucrados.
Ciertamente, la falta de inteligencia por no resolver los problemas sociales-económicos-políticos no se la puede achacar solamente a los dirigentes, presidentes, reyes o primeros ministros, también se le puede atribuir a los miles de millones personas que los eligen, quienes los escogen o aceptan sumisamente sus órdenes o sus orientaciones. A esta falta de inteligencia la define la RAE u otros autores como "imbecilidad", una persona de poco entendimiento. Quizás por esto se puede concluir que un sujeto con una sola idea en el cerebro es más tenaz que una persona con talento que tiene millares.
Miles de millones de humanos no esconden la imbecilidad, peor aún, la exhiben, hacen alardes y se sienten orgullosos de esta. Constituyen una gran mayoría y casi se puede decir que se concibe como un valor humano, una especie de cualidad o cosa que se considera buena, útil o digna de interés, según el criterio individual. Se ha propagado tanto la imbecilidad que podría considerarse como una especie de patrimonio cultural de la humanidad que hay que preservar, tal como se ha hecho por siglos. No exagero en mi apreciación, es obvio que por los millones de imbéciles existe la religión, los tontos mueren en las guerras, la publicidad posee el irracional efecto que tiene, persiste el fanatismo deportivo y por un partido político, así mismo, el consumismo irracional, también perdura la moda como un valor comercial, además, no tienen tiempo para ocuparse de los problemas que los afectan, al mismo tiempo, carecen de criterio para enfrentar y resolver las dificultades que les concierne, entre tantas de las situaciones que ameritan cierto conocimiento.
Son muchas la situación por la cual los hombres han sido subyugado, razón tuvo Simón Bolívar cuando sentenció en el discurso ante Congreso de Angostura (1819): "Por la ignorancia nos han dominado más que por la fuerza", es decir, como consecuencia del desconocimiento de los asuntos históricos y políticos de los ocurrido por........
