¿Cuál es la verdadera patria del hombre?
—Chao, Pipo, cuida la casa; más tarde te cuento cuando regrese —dijo el periodista Juancho Marcano a su perro antes de salir.
Pipo observó cómo Juancho y su esposa, ataviados para la ocasión, se embarcaron en el carro y partieron. El perro buscó entonces la frescura de los helechos y se echó a vigilar la calle, esperando que su amigo Yey se acercara al portón para conversar.
Horas más tarde, el matrimonio regresó. Pipo, que aguardaba ansioso, aprovechó el momento para........
