Epicentro
A 250 kilómetros, la tierra habló sin traductor.
El vértigo no pidió regiones, solo derribó certezas.
La capital llora, los Andes retumban.
El polvo no pregunta credo, solo sabe de carne y memoria.
........
|
A 250 kilómetros, la tierra habló sin traductor.
El vértigo no pidió regiones, solo derribó certezas.
La capital llora, los Andes retumban.
El polvo no pregunta credo, solo sabe de carne y memoria.
........