Es la vida o la muerte
Estamos viendo con horror la cercanía de una guerra nuclear, que en 1960, la humanidad la tuvo cerca, a punto de que estallara.
No existe prohibición en la ONU sobre la militarización del espacio aéreo, ni la prohibición de fabricar armas de destrucción masiva. A la orden del día armas químicas, bacteriológicas, avanzados sistemas tecnológicos, miles de miles de misiles y drones surcan los cielos con su carga de muerte, es la mayor carrera armamentista de la humanidad, invenciones que paralizan los combatientes militares, armas secretas jamás imaginadas.
Proliferan por todo el globo terrestre las armas de destrucción masivas, basta que un desenfrenado desquiciado de la orden y el accionar de un botón nos borra de la faz de la tierra. Las potencias imperialistas se creen con el derecho de usarlas, principalmente los EEUU, únicamente por considerar eliminar lo que ellos consideren cualquier "peligro" a su supremacía o hegemonía mundial.
En sus despropósitos imperiales, la máquina militar no sólo asesinan hombres, mujeres y niños, sino que destruye escuelas y hospitales, se alteran las condiciones climáticas, se niegan y coartan o desaparecen instituciones democráticas, se intervienen y destruyen países y a la vez, se "reconstruyen" a sus medidas y necesidades, se modifican y adecuan leyes, se apoderan de los recursos energéticos y minerales, se declaran guerras, bloqueos, se establece los más avanzados sistemas de espionajes y control, se adueñan de mares, escoltados o intervenidos por la más poderosa fuerza naval alguna, secuestra buques y se destruyen y bombardean lanchas de pescadores, el enemigo es todo ser viviente que........
