Murió Dieterich, pero el error sobrevive…
Aporrea publicó esta semana un obituario de Heinz Dieterich que aprovecha, de paso, para reivindicar el marxismo clásico frente a su "Socialismo del Siglo XXI". Vale la pena leerlo, porque acierta en varias cosas. Y pasamos de una vez al punto: ni Dieterich tenía razón, ni quien lo critica la tiene del todo.
Dieterich fue el sociólogo alemán cuyo nombre Hugo Chávez puso de moda en el Foro Social Mundial de Porto Alegre, en 2005. Nunca fue, en realidad, el autor intelectual del proceso bolivariano –eso conviene distinguirlo–, pero su etiqueta sí quedó pegada a él durante años, hasta que la relación se rompió en 2007.
¿Y en qué consistía, en el fondo, su propuesta?
Que Marx y Engels habían acertado al decir que el valor de una mercancía depende del trabajo necesario para producirla, pero que no pudieron construir el socialismo porque en su época faltaban computadoras. Esa carencia ya estaba resuelta, decía Dieterich, gracias a una matriz del economista Arno Peters capaz de calcular el trabajo contenido en cada producto. Con eso bastaría para sustituir los precios de mercado poco a poco, sin necesidad de expropiar a nadie: la propiedad privada, según él, se iría quedando sin sentido hasta desaparecer por sí sola.
¿Funciona esto?¿Puede una matriz sustituir a un mercado?¿Cuánto vale, en realidad, un par de zapatos?
Pensemos en un zapatero. El cuero que........
