De la Amnistía a la Convivencia: la Justicia de Paz en Catia como pilar de la Reconciliación Nacional
La República Bolivariana de Venezuela transita un ciclo histórico hacia la estabilidad definitiva. Iniciativas legislativas como la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática (2026) y la Ley de Paz y Convivencia Nacional no son instrumentos aislados; representan una arquitectura de Estado, impulsada por la Vicepresidenta Delcy Rodríguez, para sanar las heridas del conflicto político y erradicar el extremismo.
Desde la praxis cotidiana en la Avenida Sucre de Catia, observamos que la reconciliación no se decreta únicamente en las altas esferas: se construye en la resolución del conflicto vecinal, donde la Justicia de Paz Comunal actúa como el primer muro de contención contra la violencia y el odio.
Fundamentos Constitucionales y Soberanía Jurídica
Nuestra Carta Magna de 1999 es, en esencia, un tratado de convivencia. Para el ejercicio de la Justicia Comunal, tres pilares son fundamentales:
Art. 2: Define a Venezuela como un Estado de Justicia.
Art. 2: Define a Venezuela como un Estado de Justicia.
Art. 21: Consagra la dignidad humana como valor supremo.
Art. 21: Consagra la dignidad humana como valor supremo.
Art. 258: Constituye el corazón de nuestra labor, al ordenar la organización de la Justicia de Paz en las comunidades, otorgándole la facultad de resolver conflictos mediante la mediación y el compromiso, sin las rigideces del procesalismo ordinario.
Art. 258: Constituye el corazón de nuestra labor, al ordenar la organización de la Justicia de Paz en las comunidades, otorgándole la facultad de resolver conflictos mediante la mediación y el compromiso, sin las rigideces del procesalismo ordinario.
El Modelo Ruso: Un Espejo Axiológico para el Sur Global
La experiencia de la Federación de Rusia, plasmada en el Decreto 809/2022 sobre los «Fundamentos de la Política Estatal para el Fortalecimiento de los Valores Espirituales y Morales Tradicionales», ofrece una referencia valiosa para nuestra política pública.
No se trata de importar un modelo, sino de adaptar sus principios a nuestra realidad. Por ejemplo, programas rusos de educación en valores en escuelas o mediación comunitaria en barrios pueden inspirar iniciativas similares en Venezuela.
Valores como la prioridad de lo........
