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La corrupción como hilo conductor: Por qué Venezuela necesita un cambio de estrategia urgente

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08.10.2026

Introducción: Ochenta años, un mismo patrón

Venezuela ha tenido dos proyectos políticos dominantes en los últimos ochenta años. El primero, el sistema de Punto Fijo, gobernó durante aproximadamente 40 años desde 1958. El segundo, el chavismo, lleva 28 años en el poder desde 1999. Entre ambos periodos suman casi siete décadas de gobiernos que, con discursos radicalmente opuestos, pero comparten una característica que atraviesa toda la estructura del Estado: la corrupción como práctica sistemática.

No se trata de casos aislados ni de "manzanas podridas". Se trata de un patrón estructural que ha convertido a Venezuela en un caso de estudio sobre cómo los recursos naturales, en lugar de ser una bendición, se convirtieron en el combustible de un sistema de saqueo institucionalizado.

Primera parte: La corrupción como denominador común

El periodo de Punto Fijo

El sistema de Punto Fijo, establecido en 1958, fue presentado durante décadas como una democracia ejemplar en América Latina. Sin embargo, investigaciones académicas documentan que ya desde la década de 1970 el sistema comenzó a mostrar "tendencias patológicas" como la obsesión por el control y la corrupción. El sistema de conciliación de élites permitió que los partidos políticos firmantes del pacto se repartieran el poder y los recursos del Estado sin contrapesos efectivos. Durante el gobierno de Lusinchi, por ejemplo, se recibieron 50.000 millones de dólares en ingresos petroleros, gran parte de los cuales desapareció en redes de corrupción.

La corrupción no fue un accidente del sistema: Fue su mecanismo de funcionamiento. El Estado se convirtió en una estructura de reparto de prebendas entre élites políticas, empresariales y sindicales, mientras la población quedaba excluida de los beneficios reales del petróleo.

Con la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999, se prometió una ruptura radical con el pasado. Sin embargo, lo que ocurrió fue una continuidad del patrón corrupto, pero con nuevos protagonistas y una escala mucho mayor. Durante el llamado "boom petrolero", Venezuela administró más de un billón de dólares en ingresos vinculados al petróleo. Investigaciones posteriores documentaron enormes esquemas de corrupción alrededor de PDVSA, Odebrecht, el Fondo Chino, Fonden y las importaciones públicas.

Transparencia Venezuela ha advertido que la corrupción dejó de ser un conjunto de casos aislados para convertirse en un "sistema de captura del Estado", caracterizado por la opacidad institucional, la ausencia de controles y la impunidad en el manejo de recursos públicos. Se estima que solo los despilfarros conocidos durante los gobiernos de Chávez y Maduro se contabilizan entre 35.000 y 40.000 millones de dólares, aunque la lista real es mucho más larga.

El nepotismo se convirtió en norma. Una investigación de Runrun.es documentó cómo al menos siete familias vinculadas al PSUV han asegurado su presencia en los organismos e instituciones del Estado, repartiéndose cargos y nombramientos. El caso de Carlos Erick Malpica Flores, sobrino de la primera dama, quien acumuló más de veinte cargos públicos en poco más de una década, es solo un ejemplo de cómo la meritocracia fue sustituida por la lealtad familiar.

Segunda parte: La impunidad como garantía de continuidad

Un sistema judicial cooptado

En ambos periodos, las leyes existieron. Los tribunales estuvieron presentes. Los códigos penales tipificaron la corrupción. Sin embargo, la justicia fue la excepción, no la........

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