La descentralización fallida del gobierno de Gabriel Boric
Cuando Gabriel Boric asumió la Presidencia en marzo de 2022, muchos vimos en él —diputado magallánico proveniente de regiones históricamente saqueadas por el centralismo extractivista santiaguino— la posibilidad real de romper con dos herencias que han asfixiado a Chile por siglos: el centralismo portaliano del Estado unitario impuesto en 1833 y la descentralización administrativa controlada, sin poder real, heredada del modelo neoliberal pinochetista.
De ahí que en campaña Boric prometiera explícitamente eliminar la figura del delegado presidencial, concentrar atribuciones en gobernadores electos democráticamente, avanzar hacia una mayor autonomía territorial y rescatar demandas históricas de descentralización que él mismo defendió en el Parlamento.
De hecho, participé junto a él y Egon Montecinos en un conversatorio de la Furia del Libro en 2020 (1), en el cual el entonces diputado —hoy Presidente— subrayaba la importancia de una descentralización efectiva, criticaba el centralismo santiaguino y la figura de intendentes designados, y apelaba a la necesidad de otorgar más poder a los gobiernos regionales y comunas, avanzando hacia una mayor distribución de la riqueza y del........
