El verdadero origen de la guerra en Ucrania y la hipocresía occidental
Hay una memoria que Occidente quiere borrarnos, y es nuestro deber, como clase trabajadora y como militantes, recuperarla. Porque la historia no empieza en febrero de 2022. Empieza mucho antes, en Odesa, en Donetsk, en Lugansk, en aquel golpe de Estado de Kiev que la prensa hegemónica prefiere no recordar. Y sigue hoy, en 2026, con los mismos actores de siempre: la oligarquía ucraniana, el nazismo institucionalizado y una Unión Europea que financia la guerra mientras nos impone la austeridad.
Odesa, 2 de mayo de 2014: la masacre que Occidente calló
Decenas de personas que se oponían al gobierno surgido del golpe de Kiev murieron aquel día en la Casa de los Sindicatos de Odesa, en un incendio provocado durante violentos enfrentamientos con el grupo radical Pravyi Sektor y sus simpatizantes. Murieron dentro del edificio, entre ellas un niño de corta edad. Quienes intentaron saltar por las ventanas para escapar de las llamas fueron rematados a golpes. Aquello ocurrió con el silencio cómplice de la comunidad internacional. Aquel silencio sigue vigente hoy en los mismos medios que ahora se rasgan las vestiduras.
Donetsk y Lugansk: un pueblo que votó y fue castigado con la guerra
El 7 de abril de 2014 se proclamó la República Popular de Donetsk, tras una movilización popular multitudinaria en la plaza Lenin, en la que se reclamaban la federalización, un referéndum y la oficialidad del idioma ruso. El 11 de mayo, con más de 2.200 colegios electorales abiertos, el 89,71 % votó a favor de la soberanía de la República. Reconocida o no por la comunidad internacional, esa gente ejerció su derecho a la autodeterminación y lo defendió con sangre, sudor y lágrimas. Kiev respondió con las armas. Ahí empezó la guerra, no en 2022.
La oligarquía que protege a sus asesinos y se corrompe hasta el tuétano
Desde entonces, la oligarquía que controla Ucrania protege a los suyos:........
