Adoloridos
Hay muchas cosas que no sabemos. No porque falte atención, ni porque la mente se nos disperse en tonterías, sino porque la realidad —esta realidad nuestra— tiene capas que no se entregan de inmediato. Hay silencios que esconden historias, gestos que contienen memorias, decisiones que nacen de dolores que no siempre se cuentan.
En Venezuela todos los días ocurren cosas importantes. Importantes no sólo por su peso político, económico o social, sino porque revelan quiénes somos en lo cotidiano, en lo que no se anuncia, en lo que no se celebra.
Importante es la mujer que abre su negocio aunque la luz haya fallado tres veces. Importante es el maestro que llega a su aula con el sueldo hecho polvo pero con la voz firme. Importante es el joven que decide quedarse, o el que decide regresar, porque ambas decisiones nacen del mismo lugar: la búsqueda de dignidad.
Pero también es importante lo que no vemos del todo. Lo que intuimos. Lo que se mueve por debajo. El dolor.
Este país ha pasado por un trauma........
