¡Abajo Canel!
Cuando las dictaduras se caen a pedazos, el ingenio apenas les alcanza para hacer creer que su fuerza sigue intacta y que son capaces de hacer daño como nunca antes. Ese es el caso de Miguel Díaz-Canel en Cuba, cuya ineficacia y brutalidad han sido monumentales.
Los vanos esfuerzos del dictador para infundir terror se vieron hace apenas un par de semanas en el corazón de La Habana, cuando un grafiti en una derruida pared movilizó un piquete de policías y de agentes civiles de inteligencia para identificar y........
