Hagamos las paces. Para que tengamos el año escolar que soñamos
Un nuevo año escolar siempre tiene nuevos retos, y a veces a los educadores, también a las familias, nos entran algunos miedos, pero a pesar del clima de incertidumbre que reina en el país, y a pesar los problemas que nos afectan a la mayoría de los venezolanos – como los malos o ausentes servicios públicos, así como los bajos salarios de la mayoría – tenemos que soñar, si somos de los educadores que seguimos creyendo que educar vale la pena, tenemos que soñar. Los sueños ayudan a empujar, a animar a los que soñamos.
Los sueños deben tener los pies sobre la tierra, realismo para arrancar así que debemos comenzar en los centros educativos analizando los contextos, compartiendo esos análisis, los contextos nuestros – cómo estamos, cómo nos sentimos -, los de la comunidad donde está el centro educativo, y luego pensar en los contextos de los alumnos a los cuales vamos a atender, qué preguntas les haremos sobre estas temblorosas vacaciones, encontrar diversas estrategias para que se expresen, preguntarles también, qué esperan de este año escolar. Por supuesto, los que están esos estados afectados por los terremotos, deben recoger muy bien cómo están, las infraestructuras, las alertas…
Es bueno recoger los aprendizajes del año escolar pasado: lo que nos salió bien, para repetirlo, y los errores para no volver a caer en ellos, de los errores también se aprende.
Y luego hagamos un esfuerzo imaginativo y pensemos que estamos en julio del 27: ha........
