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Héctor Rodríguez, el enemigo de la educación en Venezuela

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02.03.2026

La educación venezolana vive una etapa dolorosa, en un ecosistema de devastación material y moral, la figura del Ministro Héctor Rodríguez se ha convertido en símbolo de una gestión que persigue docentes, normaliza la miseria y somete la escuela al control político más absurdo, no se trata solo de un político determinado, sino de un modelo de poder que ve al maestro como amenaza cuando piensa, cuando reclama y como simple pieza desechable sin valor.

Un maestro venezolano gana entre 1,5 y 4 dólares mensuales, lo que equivale a centavos de dólar por día, una caída superior respecto a lo que percibía hace pocos años, con ese ingreso no se cubre ni una fracción de la canasta básica, estimada en cientos de dólares, el docente se ve obligado a sobrevivir con trabajos paralelos, remesas o sencillamente renunciar a la profesión para la que se formo, quedando el contraste, bajo contratos colectivos anteriores, un trabajador de la educación, según su nivel en el tabulador, llegó a percibir el equivalente a cifras superiores al salario mínimo internacional de la región, sumando además cobertura de salud por el IPASME y otros beneficios sociales hoy prácticamente pulverizados, la nueva normalidad es la jubilación insultante, educadores con más de 30 años de servicio que reciben prestaciones que no alcanzan ni los 100 dólares, una cifra que niega su trayectoria y convierte el retiro en condena.

La precariedad material se acompaña de una precariedad intelectual cuidadosamente construida, el currículo ha sido sometido a una remodelación estruendosa, donde se diluyen contenidos críticos, se reduce el énfasis en pensamiento científico y se introducen visiones sesgadas de la historia, acordes con el relato oficial, la escuela deja de formar ciudadanos para formar propagandistas, y en paralelo, se ha consolidado la práctica de designar directivos y docentes por instrucciones políticas y no por méritos académicos o pedagógicos.

Despidos, control y castigo político.

Este proceso de destrucción se ha reforzado a través del miedo, se han denunciado despidos y suspensión de salarios a miles de docentes por órdenes del PSUV, con excusas de todo tipo, percibidos por los afectados como despidos injustificados y represalia frente a su actitud........

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