El merengue de los interinos: “Vampiro vampiro, te chupa el vampiro (bis)”
La interina encargada por el “protectorado” de administrar el país, elogió hace unos días al vampiro caribeño Fidel Castro exaltando su “compromiso con la dignidad y la justicia social” y como «líder íntegro», calificando su sangrienta dictadura, que exportó la subversión a las democracias del continente y promovió el terrorismo internacional, como «una referencia para los pueblos libres». La mano derecha y cómplice de la narcodictadura, que continúa en funciones de un falso Estado, profirió este desatino que podría ser causado por una disonancia cognitiva, que se manifiesta en una persona cuando la realidad no coincide con lo que piensa o sus acciones van en contra de sus convicciones, la mente reacciona ante esa incoherencia a veces con desacierto y agresividad. Hagamos historia. Chávez fue quien invitó al Nosferatu caribeño a ocupar el país sin ninguna resistencia y a chupar del codiciado petróleo, oro y dólares que sustentaría a su isla en ruinas y a su decadente revolución. A Delcy también “la chupó el vampiro”, como dice el merengue de Wilfredo Vargas.
Una analogía con Venezuela
Las leyendas sobre vampiros y el vampirismo provienen de la novela Drácula de Bram Stoker, escrita en 1897, sin embargo, el film Nosferatu (1921), dirigida por F. W. Murnau, cuyo título original era Nosferatu, una sinfonía del horror, es uno de los más representativos del expresionismo alemán durante la República de Weimar. Heredero de la novela gótica y del llamado romanticismo oscuro, este filme representa una premonición del derrumbe de los valores occidentales que viviría Alemania y Europa con el ascenso de Hitler y el nazismo. Lo mismo ocurrió en Venezuela con la llegada de Fidel Castro, significando el preludio de la destrucción del país por la corrupta peste comunista. La dramática escena del arribo del conde Graf........
