Entre rejas por pensar diferente
Visibilizar historias de presos políticos o “de conciencia” (tal como los refiere la organización Amnistía Internacional) no es sencillo. Tampoco, estructurar la forma dialéctica o el contenido que mejor refiera la explicación respectiva. Más aún, hacerlo con la fuerza y profundidad que merece cada historia, no es fácil.
Cada una de ellas, responde a un contexto político, social y jurídico que, en poco o nada, coinciden con otros cuyas historias comprenden contenidos totalmente diferentes. Pero todas, de significativo valor.
Preso político o de conciencia
En principio, vale dejar claro lo que contrae la definición de “preso político o de conciencia”. Para Amnistía Internacional, son “(…) individuos injustamente detenidos por ejercer derechos tan fundamentales como la libertad de expresión, de asociación, reunión o religión”. Ejemplos históricos, sobran.
Aunque no habrá que ir muy lejos para conocer o recordar casos que dan absoluta cuenta de lo que implica la coerción del Estado cuando la ejerce. Indistintamente de la razón que sostenga. Bien porque arguye “justicia”. O porque, simplemente, argumente alguna ficticia causa que se corresponda con una aparente violación a forjadas o manipuladas garantías legales.
En todo caso el uso político de la........
